Las Palmas de Gran Canaria, 1 oct (EFE).
– La Mancomunidad del Sureste de Gran Canaria aportará 6,4 millones de metros cúbicos de agua regenerada al regadío agrícola durante los próximos cuatro años tras renovar su convenio de colaboración con el Consejo Insular de Aguas (CIAGC).
El acuerdo, firmado en la sede del CIAGC, prevé una aportación anual de hasta 1,6 millones de metros cúbicos procedentes de la estación depuradora de aguas residuales de Arinaga, un volumen que representa alrededor del 23 % del agua regenerada distribuida por el organismo insular.
El vicepresidente del CIAGC y consejero de Sector Primario del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Antonio Hidalgo, ha destacado a los periodistas que esta aportación supone «una bendición para Gran Canaria» y la ha comparado con tener una presa «permanentemente llena» con 1,6 millones de metros cúbicos disponibles cada año.
«Anualmente no hay presas en la isla que tengan ese volumen de agua y lo mantengan anualmente, por lo tanto, estamos hablando de una aportación fundamental, importantísima para la zona y para la isla de Gran Canaria en general», ha agregado.
Hidalgo ha subrayado que hay una demanda «importantísima» de agua regenerada sobre todo en la comarca del Sureste, integrada por los municipios de Agüimes, Ingenio y Santa Lucía de Tirajana, una de las principales zonas productivas de la isla tanto para la exportación como para el consumo interior.
El vicepresidente del CIAGC ha asegurado además que la demanda de agua regenerada por parte de los agricultores ha aumentado en los últimos años gracias a la mejora de los controles de calidad y a las garantías sanitarias del sistema de depuración y tratamiento terciario.
«No tienen nada que ver las aguas regeneradas actuales con las que podíamos tener hace 20 o 25 años», ha dicho al señalar que actualmente están «perfectamente controladas» con análisis rutinarios que dan una «absoluta garantía» a los agricultores.
Según ha explicado, el precio del agua regenerada ronda actualmente los 0,41 euros por metro cúbico, una cifra inferior al coste de otras fuentes de suministro hídrico utilizadas por el sector primario.
El presidente de la Mancomunidad del Sureste y alcalde de Agüimes, Óscar Hernández, ha afirmado que el convenio consolida un modelo de cooperación iniciado en 2002 para resolver los problemas de abastecimiento hídrico de la comarca.
«Creo que es la demostración de que la iniciativa de buscar una solución a algo que limitaba el desarrollo de la comarca del Sureste, como era el problema del agua, no solo fue buena en su momento, sino que lo sigue siendo actualmente», ha señalado.
Hernández ha afirmado que el acuerdo favorecerá la recuperación de terrenos agrícolas mediante nuevos cultivos frutales y hortícolas y contribuirá a un relevo generacional «en una actividad que no solo fija a la gente al territorio, sino que además también es un recurso económico para la isla de Gran Canaria».
El convenio contempla además la posibilidad de prorrogar la colaboración otros cuatro años y prevé que el agua regenerada pueda destinarse también, en caso necesario, a zonas rurales de San Bartolomé de Tirajana.
La Mancomunidad del Sureste y el CIAGC han destacado que esta iniciativa es un ejemplo de economía circular aplicada a la gestión eficiente del agua para aumentar la disponibilidad de agua de riego, mejorar la resiliencia del sector ante períodos de sequía y cambios en la meteorología y reducir la presión sobre los acuíferos de Gran Canaria.
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