Santa Cruz De Tenerife, 1 oct (EFE).
– El Instituto de Astrofísica de Canarias ha presentado en la conferencia internacional CHASES 2026 en Italia los avances del telescopio SELF (Small ExoLife Finder), un prototipo desarrollado para avanzar en la búsqueda de vida en exoplanetas que se instalará en el Observatorio del Teide.
Según ha indicado este jueves el centro astrofísico en un comunicado, el investigador Nicolas Lodieu, del proyecto SELF (Small ExoLife Finder) en el Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM) del IAC, expuso el estado actual del proyecto y las tecnologías que se están desarrollando en Canarias para la futura generación de grandes telescopios especializados en el estudio de exoplanetas.
La conferencia se celebró del 21 al 25 de septiembre en Procchio, en la isla italiana de Elba, y reunió a especialistas internacionales en instrumentación, espectroscopía estelar y caracterización de exoplanetas.
SELF es un telescopio experimental de aproximadamente 3,5 metros de diámetro, formado por 15 espejos primarios de medio metro, distribuidos en una estructura circular, explica el IAC.
Su objetivo no es competir en tamaño con los grandes telescopios sino servir como plataforma real para desarrollar y validar nuevas tecnologías ópticas, mecánicas y de control que puedan escalarse posteriormente a instalaciones mucho mayores.
El prototipo constituye un paso previo hacia ELF (ExoLife Finder), un concepto de telescopio de gran apertura diseñado específicamente para obtener imágenes directas de planetas alrededor de otras estrellas y estudiar sus propiedades.
Uno de sus objetivos científicos a largo plazo es analizar las atmósferas y superficies de estos mundos en busca de posibles biomarcadores asociados a la vida.
«SELF nos permite probar estas tecnologías en un telescopio real antes de trasladarlas a una infraestructura mucho mayor como ELF.
Necesitamos comprobar cómo funcionan conjuntamente la óptica, la estructura y los sistemas de control en condiciones reales, porque ese aprendizaje será fundamental para diseñar la siguiente generación de telescopios dedicados al estudio directo de exoplanetas», explica Lodieu.
Añade que observar directamente un exoplaneta supone un enorme reto porque su luz es extremadamente débil frente al brillo de la estrella que orbita y la estrategia de ELF se basa en combinar la luz recogida por múltiples espejos de forma que la señal de la estrella pueda reducirse de manera muy precisa mientras se preserva la procedente del planeta.
En su presentación en CHASES 2026, Lodieu explicó cómo el equipo de LIOM trabaja en tecnologías como la interferometría de cancelación, el control extremadamente preciso de múltiples espejos, la fotónica avanzada, los espejos ligeros y nuevas estructuras mecánicas de bajo peso.
Mostró además el uso de técnicas de aprendizaje automático para ayudar a corregir en tiempo real pequeñas diferencias de posición entre los diferentes elementos ópticos del telescopio.
Agrega el IAC que el proyecto ha avanzado de forma significativa en 2026, pues la estructura principal de SELF fue recibida a comienzos de año en las instalaciones de IACTEC, en el Parque Tecnológico y Científico de Las Mantecas, tras superar las pruebas de aceptación en fábrica.
Allí comenzó una nueva fase centrada en la integración, el alineado y la validación de sus diferentes subsistemas.
Durante la presentación en Italia el equipo mostró imágenes recientes de la estructura ya montada y del emplazamiento previsto para el telescopio en el Observatorio del Teide, donde se instalará para realizar sus pruebas sobre cielo.
La cúpula que albergará el instrumento ya se encuentra instalada en el Observatorio.
En una primera etapa utilizará una estructura y espejos convencionales, que podrán ir sustituyéndose por tecnologías más ligeras y experimentales desarrolladas por LIOM, como espejos ultraligeros y estructuras basadas en cables pretensados.
El objetivo es comprobar si estos conceptos permiten construir telescopios de gran apertura con una masa y un coste significativamente menores.
SELF se desarrolla dentro del Laboratorio de Innovación en Optomecánica (LIOM) del IAC, dedicado al diseño y validación de tecnologías ópticas y mecánicas para la próxima generación de telescopios terrestres y espaciales.
Entre sus líneas de investigación se encuentran los espejos ultraligeros, las estructuras de tensegridad (basadas en elementos rígidos y cables sometidos a tensión), la fotónica avanzada y nuevas técnicas para medir y corregir las deformaciones que afectan a la luz durante las observaciones astronómicas.
La presentación realizada en CHASES 2026 mostró también algunos de los desarrollos que el laboratorio está llevando a cabo de forma paralela: desde prototipos ópticos a escala de laboratorio hasta sensores fotónicos y algoritmos de inteligencia artificial destinados al control de los espejos.
Estas tecnologías son especialmente relevantes para la observación directa de exoplanetas ya que, para separar la débil señal de un planeta de la luz mucho más intensa de su estrella es necesario alcanzar niveles muy elevados de resolución, sensibilidad y contraste, además de controlar con enorme precisión la posición y la forma de cada espejo del telescopio.
Además de servir como demostrador tecnológico, SELF tendrá capacidad científica propia y entre los casos previstos se encuentran la detección directa de determinados exoplanetas, el estudio de posibles lunas alrededor de planetas y enanas marrones, el análisis de la rotación y variabilidad de objetos de masa planetaria y la búsqueda de compañeros subestelares alrededor de estrellas cercanas.
Una de sus principales ventajas será disponer de un telescopio específicamente dedicado a este tipo de investigaciones, con un número significativo de noches de observación disponibles para desarrollar programas que requieren seguimientos prolongados.
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