Antonio Alarcó reprocha a la ministra de Sanidad la creación del “Estatuto de la discordia”

El catedrático de Universidad y adjunto primero de la Diputación del Común de Canarias, Antonio Alarcó, reprocha a la ministra de Sanidad, Mónica García, la creación del “Estatuto de la discordia” al impulsar la reforma del Estatuto Marco, que regula las condiciones laborales y profesionales del personal estatutario de los servicios de salud, sin el consenso de los médicos ni de los sindicatos representativos.

Alarcó considera que la ministra pretende sacar adelante una reforma de enorme trascendencia “en contra de los principales actores de la sanidad” y advierte de que el conflicto generado es “innecesario y evitable”.

“Estamos ante el Estatuto de la discordia. Una reforma que debería servir para mejorar la sanidad ha conseguido enfrentar al Ministerio con los médicos. No se puede legislar de espaldas a quienes tienen que hacer funcionar el sistema sanitario”, sostiene.

El catedrático reclama a Mónica García que aproveche la tramitación parlamentaria para “rectificar, escuchar y volver a negociar” y critica que el proyecto haya llegado al Congreso sin un acuerdo sobre las principales reivindicaciones de los profesionales.

“Son reivindicaciones justas y en línea con lo que se reclama en Europa. No son privilegios”, recalca Alarcó, quien añade que “dentro del espacio único europeo al que pertenecemos no hay un parangón igual de lo que pretende la ministra”.

En este sentido, reclama que se reconozca la singularidad de la profesión médica, su formación, especialización y responsabilidad, y que se revisen cuestiones como las guardias y las condiciones laborales de los facultativos.

El catedrático alerta de que las consecuencias de este enfrentamiento en torno al Estatuto Marco terminan repercutiendo directamente en los ciudadanos, en forma de huelgas, suspensión de actividad y mayores dificultades para reducir las listas de espera.

“Cuando el Ministerio genera un conflicto con los profesionales, el problema no se queda en los hospitales. Lo acaba pagando el ciudadano, que espera más para ser atendido”, señala.

Por ello, Alarcó reclama al Ministerio de Sanidad que rectifique y escuche a los profesionales que cada día velan por la salud y el bienestar de los ciudadanos. “Nuestros médicos merecen reconocimiento, respeto y unas condiciones acordes con su formación, su especialización y la responsabilidad que asumen cada día. Cuidar a quienes cuidan es también cuidar nuestra sanidad pública”, concluye.