Santa Cruz de Tenerife, 6 oct (EFE).
– Una tarta nupcial gigante servirá de metáfora de la estructura piramidal de clases sociales en las cuatro funciones de ‘Las bodas de Fígaro’, la ópera bufa de Mozart que se escenificará en el Auditorio de Tenerife en coproducción con el Gran Teatre del Liceu.
Es una forma de presentar sobre el escenario las alusiones de Mozart al mal uso del poder y cómo los privilegios se superponen, algo que además tiene una contemporaneidad total, ha señalado este martes el director artístico del Auditorio de Tenerife, José Luis Rivero, durante la presentación de la obra, que abre la temporada de abono.
Con la descomunal tarta de bodas las capas son clases sociales para remarcar el mensaje de esta ópera en funciones previstas para este domingo, 13, 15 y 17 de octubre, en una producción dirigida musicalmente por Pablo González y con Marta Pazos como directora de escena.
Para el consejero de Cultura, Museos y Deportes del Cabildo de Tenerife, José Carlos Acha, se trata de una propuesta apasionante «para una ópera suculenta, en esta ocasión, en todos los sentidos”.
Pablo González, director principal invitado de la Sinfónica de Tenerife, ha comentado que en esta ópera confluye el genio de Mozart con el de Da Ponte, el libretista, en una simbiosis perfecta de música y texto que generan una de las grandes partituras de la historia de la música.
A su vez la escenógrafa Marta Pazos ha indicado que se trata del resultado de tres años de trabajo en el que buscaba recrear el impacto que provocó en el público cuando fue estrenada, porque fue revolucionaria, y al ser bufa «trabajamos en lo inesperado, que es donde aparece la risa”.
La directora pensaba en “la diferencia de clases en un día de bodas y de ahí salió la idea de la tarta nupcial como gesto: bonita por fuera pero que dentro puede esconder perversidad”.
Pazos también habló sobre los personajes femeninos en esta ópera “que lejos de ser víctimas, son fuertes y poderosos, y dirigen su propia historia a través de la sororidad”.
En cuanto a los cantantes solistas que dan vida al elenco, ataviados como productos de repostería, Susanna será la soprano Leonor Bonilla y Figaro cobrará vida en la voz del barítono Jan Antem, ambos con una amplia relación con Ópera de Tenerife.
El barítono José Antonio López interpretará al conde de Almaviva y la condesa será cantada por la soprano armenia Lianna Haroutounian.
El sopranista Rafael Quirant hará de Cherubino.
El elenco se completa con la mezzosoprano Léontine Maridat-Zimmerlin como Marcellina, el bajo Wojtek Gierlach como Bartolo, el tenor David Barrera como Basilio, la soprano Ruth González como Barbarina, el bajo Cristian Díaz como Antonio, el tenor Alberto Ballesta como Don Curzio y la soprano Arantxa Cooper como primera campesina.
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