Pablo HerreraLas Palmas de Gran Canaria, 14 oct (EFE).
– Christian Díaz cumple esta temporada un sueño por el que lleva peleando 34 años.
Tras ser el único canterano de la famosa generación de 1992 que no debutó con el CB Gran Canaria, el veterano base volvió a la entidad tras 16 años de continuas labranzas baloncestísticas: «Es indescriptible volver a casa en el tramo final de mi carrera».
Su retorno al conjunto claretiano coincide con el descenso del Cajasiete Gran Canaria a Primera FEB después de tres décadas en la élite del baloncesto español, por lo que el grancanario no esconde su deseo de regresar a Liga Endesa con el conjunto amarillo.
«Hace tiempo que pienso que mis sueños y objetivos en el baloncesto estaban cumplidos con mis anteriores ascensos, el debut en Liga Endesa e incluso ser MVP en una jornada.
Tenía todos los tics marcados, pero ahora tengo un cuadro enorme en mi casa con el objetivo de devolver al Gran Canaria al sitio de donde nunca debió salir», relata emocionado en una entrevista con EFE.
La emoción llegó a su culmen el pasado 26 de septiembre en el debut liguero ante Alimerka Oviedo Baloncesto (108-69).
Díaz vivió sus primeros minutos en pista con la casaca claretiana y sintió el cosquilleo del niño que creció en La Vega de San José y se convirtió en el hombre que «fue capaz de cumplir el sueño de todo canterano».
El manejador del Cajasiete Gran Canaria cuenta que la primera persona que rondó su cabeza en ese momento fue su madre, quien «siempre tuvo el sueño» de poder verlo en el Gran Canaria Arena con la camiseta local, un deseo que no pudo vivir desde la butaca, pero sí en el corazón de Christian Díaz.
El grancanario abandonó la disciplina amarilla en 2012, tras dos cesiones consecutivas en La Palma y,desde entonces, guarda unas palabras de Pedro Martínez, entrenador del Gran Canaria en esa época, que le marcaron en su carrera: «Muchísima suerte, has elegido el mejor camino».
Diez años después, Díaz se reencontró con el técnico en Liga Endesa y, a pesar de que pensaba que el catalán ni le recordaba, Martínez se acercó y se fundió en un abrazo con el canario y le comentó «que se alegraba mucho de que hubiera conseguido» alcanzar la élite del baloncesto español tras un largo periplo por la categoría de plata con Navarra, Ourense o Huesca: «Fue brutal y especial ese reconocimiento de un pedazo de entrenador».
Christian Díaz es consciente que su camino ha tenido «menos suerte que otros», pero resalta que siempre confió en su trabajo para «poner tics en los objetivos» de su carrera, como debutar en Liga Endesa en 2018 tras ascender con el Río Breogán.
«Uno de mis objetivos fue jugar en Liga Endesa y trabajé durante toda mi vida para conseguirlo.
Estoy muy orgulloso de las formas y de un camino que ni muchísimo menos fue fácil, pero así hace que sea más satisfactorio y mejor recompensado.
Es brutal y difícil de expresar con palabras porque han sido muchos años fuera, lejos de familia, amistades o pareja en lugares difíciles, fríos y con muchos altibajos anímicos», relata.
Todo ese camino tuvo su particular final feliz con la llamada durante este verano de Francesc Solana, actual director deportivo del Cajasiete Gran Canaria, quien le contó que Bruno Savignani quería hablar con él para reclutarlo en las filas amarillas.
«El míster estaba en Las Vegas.
El cambio de horario era enorme, pero le dije que estaba preparado para hablar a cualquier hora, por mucho que a sus 9.
00 de la mañana fuern mis 3.
00 de la madrugada.
Fue un jaleo, pero estuve al loro para cumplir mi sueño”, explica entre risas.
La carrera de Christian Díaz en la antigua LEB Oro fue de lo más prolífica, incluyendo tres ascensos con Ourense, Breogán y Granada, aunque el grancanario sudó horrores para llegar a la élite, tanto que incluso en 2017 llegó a pedirle consejo a Txus Vidorreta en un clínic de entrenadores en Gran Canaria.
El vasco le dijo que la única manera de llegar a Liga Endesa desde LEB Oro era con el ascenso de categoría, una respuesta que generó «rabia» en el base amarillo, si bien con el paso del tiempo la ha sabido entender gracias a la madurez alcanzada.
«Honestamente, la respuesta me dio rabia en ese momento, porque siendo nacional y haciéndolo bien mi única opción era ascender.
En mi mente estaba que jugadores como Pepe Pozas, Alberto Díaz, Fabio Santana o Sergi Quintela, que eran de mi generación, estaban en Liga Endesa y yo no.
Me dio rabia y dije, pues por mis cojones, si ese es el camino, me voy a matar para conseguir un ascenso.
Y así se dio, el cabrón tenía razón (risas)», detalla.
Ya con 34 años y con muchos tiros dados, Christian Díaz tiene en su mente dos sueños: seguir la recta del «trabajo diario, ser una familia y generar conexiones» para pelear el ascenso y poder cerrar su carrera profesional con el Cajasiete Gran Canaria, a poder ser tras disfrutar en la élite con la camiseta que siempre soñó con vestir.
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