CSIF ve «una tomadura de pelo» la ley que reconoce la autoridad del profesorado

Santa Cruz de Tenerife, 21 oct (EFE).

– CSIF Educación Canaria considera «una tomadura de pelo» al profesorado la aprobación de la ley que reconoce la autoridad de los docentes, ya que «no aporta soluciones reales» al colectivo.

En un comunicado, el sindicato acusa a los grupos que sustentan al Gobierno de Canarias, CC, PP, ASG y AHI, de impulsar una ley que «no responde a las necesidades del profesorado ni introduce avances reales».

Recuerda que ya advirtió de esto en sede parlamentaria durante el trámite de la ponencia y que podría quedar reducida a «una declaración de buenas intenciones, una cortina de humo para ocultar la realidad de los centros y acallar las reivindicaciones docentes».

Y que presentó once enmiendas, incluida la creación de una Unidad Administrativa Especializada de Apoyo al Profesorado, con asistencia jurídica y psicológica ante agresiones, amenazas, acoso y conflictos profesionales, que los grupos que apoyan al Gobierno rechazaron.

CSIF recuerda que la legislación canaria, además de la estatal, ya reconoce al profesorado como autoridad pública y contempla sus derechos de asistencia jurídica y psicológica.

«¿Qué sentido tiene aprobar una nueva ley si no amplía esas garantías ni aporta medidas efectivas?», se pregunta el sindicato, que lamenta que la nueva normativa «no mejora la protección existente, carece de servicios especializados y no establece mecanismos de control».

Otra de sus sugerencias, también rechazada, fue la creación de un Observatorio que vigilara el cumplimiento de la ley, y al rechazarlo «el Parlamento renuncia a su función de controlar la acción del Gobierno y supervisar el cumplimiento de los mandatos parlamentarios».

Esta decisión, expone CSIF, evidencia que los grupos promotores de la ley «priorizan la propaganda política frente a la protección real del profesorado», y avisa: «sin seguimiento ni control, las medidas pueden quedar en papel mojado y el profesorado seguirá sin garantías efectivas».

«Los docentes no necesitan placas ni porras policiales para ejercer su autoridad; necesitan respeto, reconocimiento y protección real y efectiva.

La autoridad no se impone mediante símbolos, sino con medidas concretas frente a agresiones, amenazas y situaciones de acoso», zanja CSIF.

EFEjmor