Jordi Sevilla lamenta que “la Unión Europea no esté dando la talla ante los cambios de la economía mundial de China y Estados Unidos”

El ministro de Administraciones Públicas (2004-2007) y presidente de Red Eléctrica (2018-2020), Jordi Sevilla, recriminó que “la Unión Europea no esté dando la talla ante los cambios de la economía mundial de China y Estados Unidos” en una nueva edición de Diálogos para el Desarrollo, celebrada en León, junto al ministro de Justicia del Gobierno español (2011-2014), Alberto Ruiz-Gallardón, quien abordó los retos del próximo Gobierno en materia económica para lograr trascender las cifras macroeconómicas, así como las consecuencias de las tensiones en el estrecho de Ormuz y su posible impacto en la influencia de ambas potencias sobre Europa.

El evento, organizado por Management Activo bajo el título “Cohesión territorial y crecimiento: el reto socioeconómico” celebrado en el Hotel Barceló Conde Luna, contó con el apoyo de Mapfre y Bankinter.

Jordi Sevilla analizó las consecuencias de la crisis en el estrecho de Ormuz como ejemplo de la interdependencia de la economía mundial y de la vulnerabilidad que supone la interrupción de suministros esenciales, como el petróleo. En este contexto, advirtió de que el encarecimiento de la energía ha alterado las perspectivas económicas europeas, que han pasado de un escenario «optimista a un elevado riesgo de una regresión en Occidente».

El exministro criticó la falta de respuesta de la Unión Europea ante los cambios impulsados por Estados Unidos y China y defendió la necesidad de avanzar hacia una Europa a varias velocidades que permita a los países más comprometidos progresar en ámbitos como la defensa y la integración comunitaria. Además, advirtió de que mantener la unanimidad como regla de decisión puede frenar los avances: «Vamos a ir perdiendo la batalla de manera atronadora».

Respecto a la situación económica de España, Sevilla destacó que el crecimiento del país se sitúa por encima de la media de la Unión Europea, impulsado por el turismo y el sector servicios, por lo que descartó que se trate de un «espejismo transitorio». No obstante, advirtió de que esta evolución no se traduce en una mejora equitativa del bienestar, ya que el encarecimiento de los precios absorbe las ganancias salariales y persiste la precariedad laboral, especialmente en la contratación a tiempo parcial y los contratos fijos discontinuos. Esta situación, apuntó, alimenta el malestar social, mientras los beneficios se concentran en los mercados bursátil e inmobiliario.

Alberto Ruiz-Gallardón analizó el papel de Europa en el escenario internacional y advirtió del riesgo de que el continente pierda relevancia como actor global. En su opinión, mientras China y Estados Unidos consolidan su liderazgo, los países europeos siguen centrados en políticas nacionales, lo que dificulta su capacidad para competir en la economía mundial. «Acabará siendo un parque temático donde jugarán con nosotros y nos utilizarán los chinos y los norteamericanos, pero perderemos cualquier capacidad de decisión», alertó.

Ruiz-Gallardón reconoció que afronta este desafío con poco optimismo, al considerar que los líderes políticos europeos, tanto de izquierdas como de derechas, siguen priorizando los intereses nacionales frente a la necesidad de una estrategia común. En este sentido, advirtió de que los Estados surgidos en el siglo XIX carecen, por sí solos, de capacidad suficiente para afrontar los desafíos del mundo globalizado.

El exministro también analizó la situación económica de España ante las elecciones del próximo 29 de noviembre y advirtió de un «divorcio de la macroeconomía y la economía real de los ciudadanos». A su juicio, el crecimiento del PIB no se está trasladando a las rentas familiares, lo que dificulta que los ciudadanos mejoren su calidad de vida y puedan cubrir sus necesidades. Por ello, señaló que «el reto del próximo Gobierno que salga de las elecciones será que esa generación de riqueza no se quede en lo macro, sino que llegue directamente al bolsillo de los ciudadanos».

Por último, destacó el potencial de León para combatir la despoblación y consolidarse como un polo de actividad económica y atracción de talento. En este sentido, señaló las oportunidades que ofrecen la inteligencia artificial, el teletrabajo y la mejora de las comunicaciones para impulsar el desarrollo de la ciudad.

Diálogos para el Desarrollo es un foro de debate plural promovido por Management Activo que reúne, en las principales ciudades españolas, a personalidades de reconocido prestigio para abordar, desde perspectivas diferentes, los principales asuntos de actualidad. El encuentro busca generar un espacio de reflexión e intercambio de ideas en torno a cuestiones de interés para la sociedad y la economía.

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