Santa Cruz de Tenerife, 28 oct (EFE).
– El propietario de una agencia de viajes de Tenerife se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 6 años de cárcel por haber supuestamente estafado cerca de 38.
000 euros a 26 clientes que habían contratado viajes internacionales, estancias en hoteles, en las islas y billetes de avión.
Además, el Ministerio Público pide que pague una multa de 2.
200 euros y las indemnizaciones que se fijen en ejecución de sentencia en caso de que ésta sea condenatoria y firme.
La Fiscalía mantiene que con el fin de obtener un beneficio ilícito y sabiendo que no podía hacer frente a los compromisos adoptados con sus clientes, el acusado los engañaba y cerraba contratos para luego tampoco devolverles el dinero aportado o hacerlo en el mejor de los casos de forma parcial.
A cada uno de ellos les cobraba diversas cantidades que oscilaron entre los 100 y los 6.
500 euros por medio de bizum, transferencias o pagos en mano para a continuación no contestar al teléfono y si alguno conseguía hablar con él daba excusas como que hubo un error y prometía que lo arreglaría.
En un caso, una cliente se vio en la obligación de hacer una nueva reserva de hotel y abonarla porque la anterior había sido cancelada por impago y lo mismo le ocurrió a otro con los billetes de avión que eran inexistentes.
El acusado, según la Fiscalía, pedía a los clientes que no se preocuparan y fueran a buscar las tarjetas de embarque en determinada fecha pero al llegar se encontraban con que la oficina estaba cerrada.
Otras veces eran reservas canceladas por impagos y como mucho algunos consiguieron una alternativa de viaje más barata pero sin recobrar la diferencia.
En otra ocasión, la excusa fue que el viaje no se pudo realizar a causa de la pandemia y la mayor cifra estafada, 6.
500 euros, se corresponde a la contratación de un viaje a un país asiático que jamás se pudo realizar ni tampoco recuperar el dinero.
Un matrimonio contrató un crucero, lo pagó y al final el acusado les comunicó que éste había sido cancelado sin ofrecerles una alternativa, pero todos los estafados en general se dieron cuenta de lo que ocurría cuando el procesado no contestaba al teléfono y la oficina permanecía siempre cerrada.
Unos de los afectados optó por acudir a la Oficina Municipal de Información al Cliente (OMIC) tras abonar 1.
000 euros por un viaje que también se frustró.
Durante el juicio que está señalado para los días 4, 5 y 6 de noviembre en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, han sido llamados a declarar todos ellos y también podrá hacerlo el encausado.
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