Las Palmas de Gran Canaria, 29 oct (EFE).
– Las huellas dejadas en la anatomía de la mujer por siglos de subordinación a los designios del hombre en materia estética, ideológica y hasta sanitaria se mostrarán desde una perspectiva feminista a caballo entre lo conceptual y lo figurativo desde el 30 de octubre en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) en la última exposición de la joven creadora Maï Diallo, «Memoria Corporal».
Un trabajo que invita a reflexionar sobre la deshumanización a que, tradicionalmente, ha sido sometido el género femenino a resultas de su utilización por el masculino, combinando imágenes de vídeo y textos con esculturas trabajadas en jabón que simbolizan armazones óseos de mujeres relegadas al papel de madres y objetos, según se ha avanzado este jueves al presentarlo a los medios de comunicación.
La obra más reciente de esta tinerfeña se exhibirá en el CAAM en paralelo a la producción más novedosa también del artista aragonés Alberto Gil Cásedas, creadas ambas al amparo del programa Artistas en Residencia del CAAM, que, en su octava edición, ha ampliado a toda España la invitación que la iniciativa del museo de Las Palmas de Gran Canaria hacía hasta ahora solo a jóvenes isleños de proponer proyectos para desarrollar en sus salas amparados por sus medios técnicos y humanos.
A la llamada respondieron en esta ocasión 63 creadores, la mitad canarios y la mitad de otros lugares del territorio español, siendo seleccionados de entre ellos Diallo y Gil Cásedas por un jurado constituido al efecto con representantes de asociaciones de artistas y expertos del propio centro grancanario, ha explicado su director, Orlando Britto.
Quien ha relatado que, partiendo de propuestas inéditas, una y otro han desarrollado a lo largo de cuatro semanas y en el propio CAAM las ideas que habían esbozado hasta darles una forma tangible.
Y esa oportunidad de experimentar en dicho museo ha sido valorada especialmente por el aragonés, que ha tomado al centro mismo en sí como inspiración de su proyecto, denominado «3.
682,14 m2.
Derivas y reconstrucción de un espacio» porque lo que usa como referencia -ha planteado-, «al final, es la superficie de aquí, del CAAM».
Puesto que «el proyecto, en general, trata de utilizar prácticas situacionistas.
En este caso, de caminar por todo el espacio del museo para, a partir de ahí, generar una serie de piezas, sobre todo en obra en papel y dibujo, que tienen que ver con ciertos aspectos de su arquitectura y otras características», ha dicho.
Mostrando, como ejemplo de ello, figuras en papel que reproducen o imitan sus estructuras y hasta los materiales que predominan en ellas, como el mármol, pero también creaciones hechas tomando como materia prima elementos cotidianos de sus salas, como los cordones empleados habitualmente para delimitar o separar ocasionalmente sus diferentes espacios o distintas muestras exhibidas de manera simultánea a lo largo y ancho de sus varios pisos.
Frente a la opción de Alberto Gil Cásedas de recurrir al papel como base de su trabajo, Maï Diallo ha subrayado que en el suyo «el material protagonista es el jabón», escogido, según ha dicho, «porque, precisamente, este proyecto alude sobre todo a la instrumentalización de los cuerpos feminizados a lo largo de la historia de la medicina».
Algo que hace mostrando «cómo han estado higienizado esos cuerpos, que es blanqueado de todas las trayectorias disidentes a lo largo de la historia de la representación y de la medicina», ha añadido.
Culminadas sus labores, uno y otra han valorado la experiencia de su residencia en el CAAM, no solo por la oportunidad que les ha brindado de hacer realidad nuevos proyectos, sino también por abrir sus carreras a nuevas posibilidades y expectativas.
Porque, según ha recalcado Orlando Britto, «también son muy importantes la sinergia, las conexiones, las relaciones que se establecen entre los artistas participantes y las posibilidades que se les abren de conectarse con el entorno».
EFEcms/pcr(foto)