Santa Cruz de Tenerife, 31 oct (EFE).
– El programa Tierra Firme, impulsado por el Gobierno de Canarias para promover la formación profesional y el empleo de jóvenes africanos en sus países de origen, ha beneficiado ya a más de 400 personas en Senegal, Mauritania y Cabo Verde, tras completar su segunda edición en este último país.
La iniciativa ha formado a 19 jóvenes mauritanos en albañilería y mantenimiento de edificios, de los 20 que comenzaron el programa, de los que 17 realizan actualmente prácticas profesionales en empresas del sector de la construcción y otros ámbitos, según ha informado este sábado el Ejecutivo en un comunicado.
El director general de Relaciones con África, Luis Padilla, ha clausurado esta segunda edición en Nouakchott, donde ha entregado los diplomas a los participantes junto al vicepresidente de la Fundación Laboral de la Construcción de Las Palmas, José Manuel Ojeda, entidad encargada de impartir la formación con la colaboración de las autoridades educativas mauritanas.
El itinerario formativo se ha desarrollado durante seis meses, divididos en una primera fase de formación teórico-práctica y otra de prácticas profesionales en empresas locales.
Con esta edición, Tierra Firme consolida su implantación en Mauritania, donde ha formado a 60 jóvenes en el sector de la construcción a través de tres cursos desarrollados durante el último año.
Desde su puesta en marcha en el verano de 2024, el programa ha capacitado a más de 400 jóvenes en Senegal, Mauritania y Cabo Verde, con el objetivo de facilitar su incorporación al mercado laboral y generar oportunidades de futuro en sus comunidades de origen.
La iniciativa incorpora también formación de formadores para reforzar las capacidades pedagógicas locales y favorecer el intercambio de conocimientos entre Canarias y Mauritania.
En esta edición, un docente mauritano se desplazó a las islas para conocer las metodologías y los sistemas de enseñanza de la Fundación Laboral de la Construcción, precisa la nota.
El Gobierno de Canarias plantea este programa como una herramienta de cooperación al desarrollo para favorecer la empleabilidad en sectores con demanda de trabajadores y ofrecer alternativas laborales en los países de origen, en un contexto marcado por las rutas migratorias hacia el archipiélago.
Según el Gobierno, la iniciativa prevé extenderse a otros territorios de África occidental, como Gambia.
Durante su visita, Padilla también conoció los resultados de un proyecto de rehabilitación y mejora de la Escuela de Enseñanza Técnica y Formación Profesional Industrial de Nouakchott, financiado por el Gobierno de Canarias con 60.
000 euros y ejecutado por la Fundación Laboral de la Construcción de Las Palmas.
Los trabajos han permitido habilitar dos aulas teóricas equipadas, un espacio para prácticas de construcción, nuevos baños y una zona de almacenamiento de herramientas y materiales.
La agenda del director general incluyó además el seguimiento de otros dos proyectos de cooperación financiados por el Ejecutivo autonómico en Mauritania: uno de Cáritas Diocesana de Canarias para favorecer la integración socioprofesional de jóvenes vulnerables mediante formación en costura, carpintería y energías renovables, y otro de la Fundación Alianza por los Derechos, la Igualdad y la Solidaridad Internacional para impulsar la autonomía económica y social de las mujeres del distrito de Dar Naïm.
EFEbrr