Las Palmas de Gran Canaria, 6 nov (EFE).
– Comprometerse social y políticamente sigue siendo una obligación del artista, más allá de los meros planteamientos estéticos y de las modas, y en especial en tiempos de polarización donde se promueve el enfrentamiento de la ciudadanía desde el simplismo de mensajes engañosos, en opinión del veterano creador canario Leopoldo Emperador.
Un polifacético pintor y escultor que tampoco se ha privado de hacer sus pinitos escribiendo textos críticos a lo largo de su más de medio siglo de trayectoria profesional, al cabo del cual sigue sin renunciar al propósito de incitar a rechazar el adoctrinamiento con que, opina, pretenden ganarse a las masas políticos que reivindican el legado del dictador Francisco Franco.
Así se ha expresado este viernes durante la inauguración de la exposición «Hacia el Paradigma», una antología de toda su producción con que el Centro de Atlántico de Arte Moderno (CAAM) de Las Palmas de Gran Canaria le rinde homenaje, recuperando para la ocasión el título de la primera muestra individual de peso que hizo en 1988.
Durante la inauguración, Emperador ha subrayado la vigencia del empeño que le llevó en los años setenta a encarar su labor como una herramienta para luchar contra el totalitarismo.
Porque, «si dejamos que la barbarie se imponga, terminaremos mal», ha sentenciado, planteando que, en consecuencia, su cometido ahora, cuando está avanzado el siglo XXI, sigue siendo, al igual que en 1970, trabajar con el objetivo de «poder cambiar el mundo desde el arte, que parece que es algo que ya no se lleva, pero sí».
Y en ese discurso suyo ha abundado también la comisaria de la muestra, Lidia Gil Calvo, afirmando que el compromiso político y la inquietud por empujar a la gente a la reflexión y al inconformismo que ha convertido en unas de sus principales señas de identidad Leopoldo Emperador «es algo necesario en la actualidad».
«Estamos acostumbrándonos a consignas muy simples que, en realidad, no reflejan el mundo difícil y complejo en que vivimos», ha dicho Gil, añadiendo que persiguen un adocenamiento de la población contra el que siempre se ha rebelado el protagonista de la exposición.
Por eso, Emperador ha querido recalcar que tanto en obras que hizo hace casi 52 años como en las últimas que datan de esta tercera década del 2000, «la temática viene a ser la misma».
Porque, ha aducido, «con toda la problemática que estamos viviendo en estos días», con conflictos como los de Ucrania y Gaza y el avance de las ultraderechas, «vuelve otra vez a repetirse el ciclo continuo» de la dialéctica de quienes pretenden someter a los demás y quienes luchan por impedírselo.
Recalcando su convicción de que, por encima de estilismos u otros parámetros, «esa es la responsabilidad del artista: reinterpretar la realidad impulsando a la reflexión».
Parte de la historia de CanariasY precisamente esa dimensión de su labor es uno de los elementos fundamentales que determinan que Leopoldo Emperador «forma parte de la historia de Canarias.
Cultural, social y también política», ha declarado la consejera de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, Guacimara Medina.
Medina ha señalado que, tanto por eso como por ser además «un revulsivo en el mundo del arte, tanto dentro como fuera del archipiélago», era merecedor del homenaje que le rinde el CAAM.
El director del museo, Orlando Britto, ha compartido ese parecer apuntando además a la entidad y exhaustividad de la muestra, que ha requerido de dos años de preparación para dar forma a una propuesta que reúne casi 70 obras, varias de gran formato y complejidad, combinando materiales pesados como piedra o metal con instalaciones luminosas.
Piezas que ha habido que ir recolectando, al haber permanecido, en algún caso, almacenadas cuatro décadas, tras las que ha habido que recomponerlas para devolverlas a su montaje original, o por pertenecer a instituciones o entidades que las exhiben habitualmente en ciudades como Madrid o Valladolid y que las han cedido temporalmente para la ocasión, al igual que diversos propietarios particulares a los que se fue pidiendo su colaboración a lo largo y ancho de la geografía.
EFEcms/cas(foto)