Huelva, 11 abr (EFE).
– Un estudio llevado a cabo por el grupo de investigación CONSEVOL de la Estación Biológica de Doñana, junto con la Universidad de Uppsala y el Instituto de Zoología de la Academia China de Ciencias sugiere que antiguos cambios genéticos estructurales en la codorniz están determinando la evolución de la especie.
En un artículo reciente publicado en Molecular Ecology, este equipo científico ha revelado cómo antiguas reorganizaciones cromosómicas están dando forma a la evolución de esta ave ampliamente distribuida, especialmente en poblaciones isleñas.
Esta investigación, según ha informado la EBD-CSIC en un comunicado, se basa en hallazgos previos y amplía significativamente la comprensión sobre cómo grandes secciones de ADN invertido, conocidas como inversiones cromosómicas, impulsan la adaptación en la codorniz común.
Aunque en trabajos anteriores de CONSEVOL se había identificado una gran inversión en el cromosoma 1 en poblaciones de codorniz común, especialmente en el borde occidental de su área de distribución, su estudio más reciente ofrece una caracterización mucho más profunda de esta inversión y revela otras reorganizaciones genómicas igualmente fascinantes.
Utilizando un genoma de novo de alta calidad recientemente ensamblado de la codorniz común, identificaron dos inversiones vinculadas, hasta ahora desconocidas, en el cromosoma 2 (Inv2.
1 e Inv2.
2).
Estas inversiones, al igual que Inv1, son notablemente grandes-en conjunto abarcan hasta el 15,6 % del genoma de la codorniz-y son sorprendentemente antiguas, con más de un millón de años.
La presencia de estas inversiones, particularmente Inv1, tiene profundas implicaciones para comprender la evolución en una especie conocida por su alta movilidad.
Los investigadores asumían que el comportamiento migratorio de la codorniz homogenizaría su genoma a través de los continentes; sin embargo, encontraron «islas» genómicas que evolucionan de manera independiente en los archipiélagos atlánticos-una especie de eco moderno de los pinzones de Darwin, pero que se manifiesta a nivel del ADN.
Inv1 domina en poblaciones de las Islas Canarias, Madeira y Azores, donde restringe el flujo génico con el continente.
Este aislamiento genómico permite que las codornices isleñas desarrollen rasgos únicos como plumaje más oscuro y alas más redondeadas, adaptadas a sus entornos específicos.
Las inversiones cromosómicas actúan como cápsulas del tiempo evolutivas; al suprimir la recombinación, preservan bloques completos de ADN como unidades heredadas.
A lo largo de milenios, estas regiones acumulan mutaciones adaptativas mucho más rápido que el resto del genoma.
El análisis reveló un patrón llamativo: las inversiones albergan una mayor proporción de mutaciones no sinónimas-cambios que alteran proteínas-lo que sugiere una selección purificadora relajada.
En esencia, las inversiones fijan cambios genéticos beneficiosos, acelerando la adaptación.
Estos hallazgos muestran cómo la evolución puede operar de manera críptica, con la arquitectura genómica desempeñando un papel tan crucial como la selección natural.
EFE1010282lra/fs/as