Santa Cruz de Tenerife, 29 sep (EFE).
– La empresa Aqualia, encargada de gestionar la Estación Depuradora de Aguas Residuales comarcal del Valle de la Oratava, ha presentado una denuncia judicial al considerar que existen indicios de que el derrame de cloruro férrico sucedido en la noche del sábado al domingo pasados pudo ser intencionado.
En un comunicado remitido a EFE, Aqualia indica que este lunes presentó esta denuncia en el juzgado de guardia de Puerto de la Cruz tras comprobar que el tubo dañado y por el que se produjo el vertido no está sometido a condiciones ambientales adversas ni a situaciones de presión que justifiquen su rotura.
Además, alude a unos vídeos difundidos en redes sociales que apuntan a la presencia de una persona ajena a la instalación dentro del recinto.
En todo caso, añade la empresa, será la investigación correspondiente la que determine las causas y responsabilidades que pudieran existir.
Recuerda que el cloruro férrico es un reactivo ampliamente utilizado en el tratamiento de aguas de consumo y residuales que en esta instalación se emplea para facilitar la eliminación de partículas y mejorar los procesos de depuración con vistas a la posterior reutilización del agua depurada en riego agrícola.
Aqualia reitera su total disposición para colaborar con la Justicia, el Cabildo de Tenerife, el Consejo Insular de Aguas y el resto de organismos implicados, aportando toda la información que sea necesaria para esclarecer lo ocurrido con la máxima transparencia.
El derrame, que quedó en el interior de la depuradora, fue de unos 1.
000 litros de un producto compuesto en un 75 % por agua y en un 25 % por cloruro férrico, aunque el vertido quedó dentro de la propia planta.
Al parecer se produjo por la rotura de aproximadamente un centímetro en una manguera que había sido reparada durante las labores de mantenimiento realizadas por la mañana, de acuerdo con la información facilitada el domingo por el Cabildo.
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