Las Palmas de Gran Canaria, 16 dic (EFE).
– El Gobierno de Canarias destina un total de 8 millones provenientes del Estado a subvenciones destinadas a abaratar los costes derivados de la extracción de agua de pozos y galerías así como a la desalación y producción de aguas regeneradas para riego agrícola en el archipiélago.
La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria ha publicado la resolución de la convocatoria 2025, en la que ha aprobado un total de 86 solicitudes de entidades locales, corporaciones públicas, empresas públicas, comunidades de aguas y personas físicas o jurídicas dedicadas a la producción de agua para riego agrícola, ha informado este martes en un comunicado.
El consejero del área, Narvay Quintero, ha explicado que esta línea de apoyo se complementa con un conjunto de actuaciones impulsadas por el Ejecutivo autonómico para garantizar el abastecimiento hídrico del sector agrario y mitigar los efectos de la sequía.
En ese sentido, ha recordado otras medidas complementarias, como la ayuda extraordinaria dirigida a 3.
165 productores de cultivos como ayuda para paliar la escasez de agua, dotada con cuatro millones de euros, la cesión a los Cabildos insulares de diez desaladoras para riego agrícola, o la inversión prevista de alrededor de 20 millones de euros en los presupuestos de Canarias para la mejora de redes e infraestructuras hidráulicas.
«Estas ayudas permitirán cubrir los costes eléctricos asociados a la elevación y producción de agua destinada al riego agrícola desde pozos, galerías, o plantas desaladoras o potabilizadoras, entre otros gastos recogidos en las bases de la convocatoria», ha indicado la Consejería en la nota.
El Gobierno ha recordado que en Canarias la escasez de aguas superficiales obliga a abastecer la demanda de la población y de la actividad agrícola a partir de aguas subterráneas captadas mediante galerías y pozos, y debido a la escasez de estas en las islas orientales y al incremento de la demanda por encima de las disponibilidades en las capitalinas, a la búsqueda de alternativas como la desalación o la reutilización de aguas depuradas.
La obtención y suministro de agua desde estas fuentes conlleva altos costes de consumo de energía que derivan en elevados precios del agua para el regadío agrícola que se pretenden compensar a través de estas ayudas.
La resolución establece que las personas beneficiarias deberán repercutir, salvo que se trate de autoconsumo, la subvención recibida en el coste del agua, a las personas regantes en función del agua consumida.
Asimismo, deberán justificar esta repercusión en un plazo máximo de 60 días naturales, contados a partir del día siguiente a la publicación de la resolución en el tablón de anuncios, realizada este lunes, 15 de diciembre.
EFEmrgz/as