Las Palmas de Gran Canaria, 8 oct (EFE).
– El Gobierno de Canarias respalda la creación del proyecto Balón de la Esperanza en Mauritania, una iniciativa de la Federación de Fútbol de Mauritania (FFRIM) que nace con el objetivo de que el deporte se convierta en el vehículo que genere oportunidades de inserción social y laboral para los jóvenes de las zonas más vulnerables del país.
En la última jornada de la visita que realiza una delegación del Gobierno de Canarias a Mauritania, los viceconsejeros del Gabinete del Presidente, Octavio Caraballo, y de Bienestar Social, Francis Candil, conocieron los detalles de este torneo interbarrios que está coordinado por la Fundación Canaria Mauritana para el Desarrollo Economico y Social, la Federación Nacional de Fútbol de Mauritania y el Ministerio de Juventud, Deportes y Bienestar Social de Mauritania.
Cuenta además con la participación de la Asociación de Prensa Deportiva de Canarias y con los clubes de fútbol locales que proveerán a los jugadores de equipamiento y del material necesario para la práctica deportiva, ha detallado este martes el Gobierno canario en un comunicado.
Octavio Caraballo ha hecho hincapié en que este proyecto también busca «fortalecer la cohesión comunitaria, reducir la vulnerabilidad social y crear modelos positivos en cada barrio», además de que esta iniciativa estará acompañada de campañas de sensibilización sobre los riesgos de la migración en la peligrosa Ruta Atlántica y proyectos de integración social.
El viceconsejero del Gabinete del Presidente ha resaltado que este tipo de propuestas son «claves para el desarrollo económico y social de África», ya que «la única respuesta efectiva al fenómeno migratorio es dar oportunidades a la juventud en su tierra y no levantar muros”.
En este sentido también se ha manifestado el viceconsejero de Bienestar Social, Francis Candil, quien ha recordado que Mauritania es, junto con Senegal, uno de los países de donde salen gran parte de los cayucos que llegan a las costas canarias.
Candil ha destacado la «necesidad y la obligación moral» de ofrecer oportunidades a los jóvenes en su propio país porque eso finalmente reducirá la cifra de personas que pierden la vida en el mar buscando un futuro en Europa.
El proyecto fue presentado por el director deportivo de la Federación, Luis Fuertes, quien ha señalado que esta competición está diseñada para «motivar y dar esperanza» a 2.
000 jóvenes de entre 18 y 25 años de los barrios más desfavorecidos de Nuakchot.
El torneo involucra a 72 equipos de nueve barrios y busca promover la integración social, el desarrollo de talentos y «reducir el interés por la migración».
La competición se estructura en varias fases, comenzando con campeonatos locales, seguidos por eliminatorias regionales y culminando en una final nacional.
Además, Balón de la Esperanza cuenta con una integración significativa de programas de formación para entrenadores, árbitros y líderes juveniles y fomenta la participación activa de las mujeres en la organización y arbitraje.
EFE1012208phd/jmr