Canarias instalará 39 sensores en el monte de Tijarafe para la detección de incendios

Santa Cruz de La Palma 10 mar.

(EFE).

– El Gobierno de Canarias instalará en los próximos meses un total de 39 sensores en zonas de monte del municipio de Tijarafe, en la isla de La Palma, con el objetivo de detectar de forma temprana posibles incendios forestales y generar datos que permitan predecir este tipo de emergencias.

El proyecto, de carácter pionero, fue presentado este martes por el viceconsejero de Emergencias del Ejecutivo autonómico, Marcos Lorenzo, junto a la consejera insular de Medio Ambiente, Mónica Gómez Curiel, y la alcaldesa del municipio, Yaiza Cáceres.

El denominado “Proyecto para la protección de espacios naturales”, que ejecutará la empresa Securitas, prevé desplegar sensores en áreas próximas al barranco del Garome, apoyados por dos estaciones de comunicación que garantizarán la transmisión inmediata de los datos hacia el centro de toma de decisiones.

Según explicó Lorenzo, los sensores comenzarán a instalarse en los próximos días y el sistema podría estar completamente desplegado y calibrado en un plazo aproximado de seis semanas.

El viceconsejero destacó que la incorporación de nuevas herramientas tecnológicas para la detección y gestión de incendios forestales es uno de los objetivos del Gobierno autonómico para afrontar los nuevos retos en materia de emergencias.

Ha asegurado que la elección de La Palma como punto de partida del despliegue responde a que es una de las islas del archipiélago con mayor masa forestal en relación con su superficie.

El sistema permitirá la detección temprana mediante sensores que analizan variables como el aumento de la temperatura, los gases emitidos por los materiales, la humedad o la presión relativa.

La información será interpretada y remitida a una plataforma de mando y control a través de una red de comunicación autónoma, capaz de operar incluso en zonas sin cobertura móvil ni acceso a energía eléctrica.

Los datos recogidos por los 39 sensores se integrarán además con otras fuentes de información, como registros de temperatura y humedad obtenidos por satélite, análisis de vegetación, topografía y orientación del terreno, así como variables meteorológicas como la intensidad del viento o la precipitación reciente o prevista.

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