Catedrático de Pediatría de ULPGC: Un menor de 6 años debe tener cero horas de pantallas

Las Palmas de Gran Canaria, 24 sep (EFE).

– El catedrático emérito de Pediatría de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) Luis Peña Quintana ha defendido este jueves que los menores de seis años deben tener cero horas de exposición a pantallas, al advertir de que el uso excesivo de la tecnología está relacionado con problemas de salud mental, dificultades de socialización y pérdida de autonomía en la infancia.

Peña ha realizado estas declaraciones a los periodistas antes del acto oficial de apertura del curso académico 2026-2027 de la ULPGC, en el que ha impartido la lección inaugural, titulada ‘Por una infancia feliz: retos y oportunidades’.

El pediatra ha sostenido que para que un niño alcance una vida adulta «con felicidad» necesita «socialización e independencia», y ha señalado que los principales retos de la infancia en Canarias son la pobreza, la obesidad, la salud mental y el uso de las tecnologías.

Peña ha afirmado que lo realmente importante es la socialización humana «no el dinero, ni la fama, ni el poder» y ha señalado en que «el niño necesita ser lo más independiente posible para que pueda controlar sus emociones» y para «que pueda resolver sus problemas el día de mañana».

El catedrático ha incidido en la necesidad de educar a los menores «en el crecimiento personal y nunca en el crecimiento económico».

Problemas psíquicos, depresión, riesgo de suicidio y ansiedadRespecto al acceso a dispositivos electrónicos, ha recordado las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría: cero horas de pantallas para menores de seis años, una hora diaria entre los seis y los doce años y un máximo de dos horas a partir de los trece.

Según ha explicado, el abuso de las pantallas provoca «problemas psíquicos, depresión, riesgo de suicidio y ansiedad», además de restar tiempo al juego, al descanso, a la convivencia familiar y a la interacción social.

Sobre la creciente incorporación de pantallas en los centros educativos, Peña ha subrayado que «las pantallas están para quedarse, pero para servir, no servir nosotros a ellas».

Durante su lección inaugural, el especialista ha abordado también otros desafíos que afectan a la población pediátrica canaria, como las desigualdades sociales, la obesidad infantil y el bienestar emocional de niños y adolescentes.

Asimismo, ha expuesto la importancia de los primeros 1.

000 días de vida, desde la concepción hasta los dos años, como etapa clave para el desarrollo, la nutrición y la prevención de enfermedades, así como el papel de la microbiota en la salud infantil.

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