Santa Cruz de Tenerife, 13 may (EFE).
– El presidente de Canarias, Fernando Clavijo, ha dicho este miércoles en el pleno del Parlamento que su Gobierno no acepta «que nadie venga desde Madrid a poner en riesgo la seguridad de todos los canarios y que tengamos que agachar la cabeza, como otros hubiesen hecho».
Clavijo, que ha comparecido a petición propia para informar de su posición en el desembarco del Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha admitido que «seguro» que ha cometido errores debido «a la impotencia, los desprecios y la falta de respeto institucional, que van haciendo mella», pero no ha dicho cuáles, y ha subrayado que si volviese a ocurrir algo parecido «actuaría igual».
El presidente autonómico ha sostenido que nunca se negó a que el barco atracase, sino que planteó que fuese el Gobierno el que autorizase su entrada a puerto porque no tenía garantías de que la operación no fuese a poner en peligro la seguridad de los canarios, que, según ha dicho, es lo único que le ha guiado en esta crisis, en ningún caso tacticismo electoral ni oportunismo político.
«No puede llegar alguien a Canarias a decir que no tenemos ni idea, apartarnos, hurtarnos y escondernos la información y encima decir que ahora lo firmas tú», ha dicho Clavijo para explicar su decisión de no autorizar la entrada del buque al puerto tinerfeño de Granadilla.
En el Gobierno de Canarias, a lo largo de la crisis, no han querido ser «cómplices ante la ausencia de información y ante la soberbia, la arrogancia, la imposición y el desprecio», ha afirmado Clavijo, quien ha reiterado su acusación al Gobierno de que le ocultó la presencia de un caso positivo de hantavirus en el barco.
El presidente ha asegurado que ante las peticiones de información y propuestas del Gobierno de Canarias obtuvo por respuesta «arrogancia, prepotencia, caciquismo, seguidismo, mentiras y ocultar información vital».
«A pesar de todo, fuimos leales, dimos un paso a un lado para que la operación fuese un éxito y se hiciese lo más rápido posible», ha afirmado.
El portavoz parlamentario del PSOE, Sebastián Franquis, ha subrayado que «Canarias ha sido solidaria y comprometida» y que el operativo ha sido un éxito, como han reconocido la ONU, la OMS, la Comisión Europea o el papa, y por eso le duele como canario que el presidente se negara a autorizar que un barco con seres humanos atracara en el puerto.
«¿Cómo se atreve a decir que no autoriza prestar ayuda humanitaria, que es nuestra primera obligación como pueblo?», «¿qué calidad humana hay que tener para negar la entrada en el puerto?», ha preguntado Franquis a Clavijo, a quien le ha pedido que no confunda a Canarias consigo mismo.
«Nadie ha puesto en duda al pueblo de Canarias en el mundo, quien no ha sido solidario ha sido el Gobierno de Canarias», ha insistido Franquis, y ha señalado que en ningún caso el desembarco en Tenerife fue una decisión unilateral del Gobierno, sino un requerimiento de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de la que Clavijo fue informado en todo momento.
El representante del PSOE ha reprochado a Clavijo que siga sin pedir disculpas por su actuación, ha defendido que tres ministros supervisaran la operación en vez de estar «en el Ventorro» y ha preguntado al presidente: «¿Dónde estaba usted el domingo, en una ratonera?».
El portavoz de Nueva Canarias, Luis Campos, también ha incidido en que Canarias es una tierra solidaria, pero en esta crisis han sido Clavijo y su Gobierno los que han sido insolidarios, y dijo al presidente que aún está a tiempo de rectificar.
«Cada intervención suya era una llamada a la desinformación y a generar alarma social, ni una sola llamada a la tranquilidad de la población, la demagogia se apoderó de su discurso», describió Luis Campos, para quien lo más grave fue el intento que atribuyó a Clavijo de boicotear una acción humanitaria internacional para evacuar a seres humanos de un barco en una crisis sanitaria.
Por parte de Vox, Nicasio Galván recordó a Clavijo que CC votó la investidura de Pedro Sánchez desoyendo sus advertencias y a cambio ha recibido insultos y falta de información, por lo que le instó a romper con los socialistas y que vea las posibilidades de futuro de pactar con su partido, con el que CC tiene muchos puntos de encuentro y ya comparte gobiernos municipales, ha precisado.
Clavijo obtuvo el respaldo de los cuatro partidos que apoyan al Gobierno de Canarias, entre ellos CC, cuyo portavoz, José Miguel Barragán, defendió que «lo primero es la salud, no quedar bien con Madrid».
Explicó que el Ejecutivo no se negó a ayudar sino que quiso ayudar «bien» y subrayó que no «bajó la cabeza» y no permitió que la solidaridad se utilizara como excusa para pasar por encima de las instituciones.
Por el PP, Luz Reverón acusó al Gobierno de España de poner en riesgo a Canarias con decisiones unilaterales y sin información, responsabilizó al PSOE canario de «obedecer a Pedro Sánchez antes que defender a Canarias» y atribuyó a los ministros que coordinaron la crisis en Tenerife montar una campaña mediática contra el presidente y una campaña propagandística para darse «el protagonismo absoluto».
Jesús Ramos, de ASG, consideró que el Gobierno de Canarias ha intentado en todo momento preservar la seguridad de la población y ha pedido fortalecer el diálogo entre las administraciones.
Para el diputado de AHI Raúl Acosta, el Gobierno de España ha actuado «de forma opaca y torticera» y no ha actuado con lealtad y cooperación con el Ejecutivo canario.
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