Santa Cruz de La Palma, 9 mar (EFE).
– Las obras para la instalación de la primera desaladora pública permanente destinada al riego agrícola en La Palma ya han comenzado en el municipio de Breña Baja, al norte del aeropuerto insular, con el objetivo de reforzar el suministro de agua ante la reducción de caudales en las captaciones tradicionales de la isla.
La planta, impulsada por el Cabildo a través del Consejo Insular de Aguas de La Palma (CIALP), tendrá una capacidad de producción estimada de 2.
500 metros cúbicos de agua al día y se prevé que esté operativa entre los meses de junio y julio.
El gerente del CIALP, Javier Peña, ha explicado en declaraciones a EFE que la infraestructura se está ejecutando mediante el procedimiento de obra de emergencia, con un coste superior a los 2 millones de euros.
Según detalló Peña, aproximadamente 1,25 millones proceden de una subvención de la Consejería de Agricultura del Gobierno de Canarias, mientras que el Cabildo financia las instalaciones auxiliares necesarias para el tratamiento de la salmuera y la conexión con la red de riego.
El caudal generado por la desaladora se destinará a la comunidad de regantes Breñas-Mazo, que integra a unos 2.
200 usuarios, con la que se ha acordado un sistema de intercambio de recursos hídricos por el que el agua desalada se utilizará en fincas situadas a cotas más bajas.
A cambio, la comunidad aportará desde sus galerías un volumen equivalente al canal LP-1 para abastecer al sur de la isla.
El gerente de la comunidad de regantes Breñas-Mazo, Antonio Pérez, indicó que el agua producida se empleará para regar parcelas situadas por debajo de los 250 o 300 metros de altitud.
Pérez señaló que la nueva infraestructura supondrá “una ayuda” ante la reducción de caudales registrada en los últimos años, aunque ha apuntado que también requerirá gestionar mezclas de agua procedente de distintas fuentes para mantener condiciones óptimas para los cultivos.
Además ha expresado su confianza en que la planta entre en funcionamiento durante el verano, cuando la demanda de agua para riego es mayor.
En la vertiente este de La Palma, el objetivo del CIALP es compensar la reducción del caudal de las galerías, que en las zonas altas alcanza hasta el 70 %, con una merma media aproximada del 30 % en el conjunto de la isla.
En la vertiente oeste, la planificación contempla también la implantación de desaladoras mediante fórmulas de colaboración público-privada para mejorar la calidad del agua en pozos afectados por el aumento de acidez asociado a los gases derivados de la erupción volcánica del Tajogaite en septiembre de 2021.
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