Las Palmas de Gran Canaria, 15 jul (EFE).
– Un estudio del Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín ha concluido que la resonancia magnética puede mejorar la capacidad para predecir la evolución de los pacientes con lesión medular traumática, ya que aporta información clave para complementar la evaluación clínica tradicional.
En un comunicado, la Sociedad Española de Columna Vertebral ha detallado este miércoles que este estudio refleja que la resonancia magnética permite identificar lesiones internas como el edema o la hemorragia intramedular, que pueden llegar a ser determinantes en la evaluación del paciente.
El estudio se encarga de analizar cómo la información que se saca de este procedimiento médico puede mejorar la capacidad de anticipar el pronóstico cuando se combina con la evaluación clínica.
La lesión medular traumática, que es una afectación grave de la médula espinal que puede provocar pérdida de movilidad, sensibilidad y funciones básicas, se suele evaluar mediante la escala ASIA, una clasificación clínica que mide el grado de afectación neurológica, pero no permite visualizar directamente el daño estructural de la médula.
Los resultados de este trabajo muestran, de esta forma, que tanto la situación neurológica inicial como el daño intramedular severo detectado en la resonancia se comportaron como predictores relevantes de mal resultado global en los modelos multivariantes analizados.
En concreto, las lesiones más graves observadas en la imagen se asociaron a un mayor riesgo de mala evolución, precisa el comunicado.
Además, la resonancia aporta información clave en la predicción funcional, ya que, mientras que la escala clínica es el principal factor asociado a la capacidad de volver a caminar, un alto grado de daño medular identificado en la imagen reduce igualmente esta probabilidad.
En el caso de la mortalidad relacionada, la resonancia magnética mostró un valor predictivo relevante y, en algunos modelos estadísticos, actuó como indicador independiente del riesgo de fallecimiento.
La combinación de ambas herramientas permite mejorar de forma notable la capacidad pronóstica en variables clave como el mal resultado global, la continencia de esfínteres o la deambulación.
Así, los modelos que integran la exploración clínica y la resonancia alcanzan una capacidad discriminativa cercana al 90 %, medida mediante áreas bajo la curva ROC, una herramienta estadística que valora la capacidad de diferenciar a los pacientes con mayor y menor riesgo.
Los autores concluyen que la resonancia magnética aporta un valor pronóstico adicional y permite identificar desde fases iniciales a los pacientes con mayor riesgo de mala evolución, facilitando una mejor estratificación y un abordaje más individualizado.
La relevancia de este estudio radica, ha explicado la Sociedad Española de Columna Vertebral en su comunicado, en que refuerza el papel de la resonancia magnética como complemento de alto valor en la evaluación clínica de la lesión medular traumática.
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