Defienden el periodismo tranquilo frente al discurso ‘low cost’ que cosifica al africano

Las Palmas De Gran Canaria, 16 oct (EFE).

– El Premio Canarias de Comunicación 2016 y dos veces ganador del Saliou Traoré que entregan EFE y Casa África, Pepe Naranjo, ha abogado este jueves por recuperar el periodismo tranquilo de antes, frente al discurso ‘low cost’ que cosifica al migrante africano en las redes sociales.

Esta ha sido una de las consideraciones que se han expuesto en el encuentro «Migración y periodismo: Responsabilidad frente a discurso de odio», con el que el Gobierno canario ha querido contribuir a «humanizar los procesos migratorios, ha explicado el viceconsejero y periodista Octavio Caraballo, quien ha recordado que la prensa de las islas convive con esta realidad desde hace 30 años y ha recalcado que «ha sido ejemplar en el tratamiento de la información» sobre ella.

«Empezamos con dudas, cuando llegaron las primeras pateras y embarcaciones a Fuerteventura pero, poco a poco, hemos ido pasando de ese discurso que se implantó en su momento en los noventa de invasión y de avalancha a utilizar otros términos más adaptados a una realidad» que no era tal y «actualmente la batalla se plantea en otros espacios: las redes sociales, donde proliferan las noticias falsas y los bulos intencionados, que es lo que nos preocupa», ha referido.

A su juicio, esos mensajes intencionados, dirigidos a sembrar el medio y a deshumanizar al migrante de raza negra «solo se combaten con educación, con conocimiento y con la labor que deben realizar las instituciones públicas y los medios de comunicación con rigor científico», como la que ha propiciado que 1.

800 escolares conozcan a bordo del barco de Open Arms la labor humanitaria que esta ONG ha realizado en el Mediterráneo, una iniciativa promovida por el Ejecutivo regional.

Dar voz y presencia a los migrantes africanos que viven en Canarias, tanto en las redes sociales, para que sean ellos los que cuenten su historia, como entre el personal de los medios de comunicación que escriben sobre ellos, o en las tertulias de radio donde se les presenta como víctimas o como héroes, y casi nunca como jóvenes «con expectativas y hambre de futuro», además de entre la clase política, es otra de las demandas que se han explicitado en estas jornadas.

El periodista grancanario Pepe Naranjo ha considerado que en Europa sigue existiendo un gran desconocimiento de África, de la que todavía se habla como si fuera un país, y no un continente, como ha apuntado la escritora guineana y estudiante de Derecho Leonora Angono, y que el hecho de ser territorio de llegada ha marcado la cobertura mediática del fenómeno migratorio en Canarias.

«La migración es mucho más que la llegada y el cayuco.

Todo lo que pasa antes y lo que pasa después es muy importante y hay tantas razones para emigrar como personas hay en esas barcas que salen de Guinea, Gambia, Mali, Marruecos o Senegal», ha referido.

En opinión de Naranjo, los discursos de odio que imperan respecto a los migrantes africanos «se combaten con el periodismo tranquilo de antes.

Dada su incapacidad de adaptarse al nuevo ecosistema e ideología ‘low cost’, el periodismo corre el riesgo de perder su fundamento, su base», tiene que alejarse de «la dictadura del ‘like’, lo que es muy difícil porque es ir contracorriente, pero lo contrario será suicidarse», ha aseverado.

En la mesa redonda en la que han hablado ellos, los migrantes procedentes de África, el maliense Youssouf Touré, quien llegó hace cinco años en patera a Canarias, ha contado en perfecto español que hoy trabaja como mediador en un centro de menores de las islas, donde se forma con la esperanza de poder volver algún día a su país.

Touré ha insistido en la necesidad de que los migrantes cuenten sus propias historias, como ha hecho él en un vídeo que ha colgado en una red social y que ya ha recibido 27.

000 visitas.

Junto a él, el doctorando marfileño de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) especializado en seguridad y migraciones entre el Sahel y Europa Dagauh Komenan ha criticado los mensajes alarmistas basados en cifras de llegadas de migrantes y ha recalcado que no se habla de «avalancha» cuando en el estadio Bernabéu se dan cita 84.

000 personas en un partido, pero sí se usa ese término para contar que 30.

000 o 40.

000 compatriotas suyos han arribado en pateras y cayucos a Canarias a lo largo de varios años.

El también autor de dos capítulos del libro colectivo «Guerra y paz en África», publicado por Casa África y La Catarata en 2020, y del ensayo «La Françafrique vista desde el sur», finalista del premio de ensayo La Catarata en 2014 y publicado por la ULPGC en 2016, ha echado en falta también informaciones que hablen de lo que los inmigrantes cuestan y de lo que contribuyen a la economía española.

Además, ha ironizado con la dificultad que tienen algunos de asumir que en África hay aeropuertos para denunciar el estigma de la patera que pesa sobre los naturales de ese continente que residen en Europa, mientras que Leonora Angono ha estimado que la sociedad occidental no protege a los menores migrantes como lo hace con los suyos y ha criticado que los medios de comunicación no destaquen la nacionalidad de un marroquí que publica un libro, pero sí la realcen cuando se trata de un homicidio.

Pepe Naranjo ha opinado que la cuestión migratoria «nos pone ante el espejo de lo que somos» y que «Canarias tiene que asumir su situación geográfica» e interiorizar, por ello, que los 5.

000 menores migrantes no acompañados que tutela «son nuestros», por lo que «si no se hacen bien las cosas con ellos», propiciando «una red de acogida robusta, flexible y cambiante frente a la realidad, vamos a tener un problema».

A su juicio, «este desafío», que es, a la vez, una oportunidad, dado el «potencial enorme» que representa la diversidad cultural que existe en las aulas canarias, debe gestionarse «con un mayor peso de lo público y sin externalizar toda la acogida» de estos niños que migran solos.

EFEpcr/jmr(foto)