Santa Cruz de Tenerife, 10 jun (EFE).
– La consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familias, Candelaria Delgado, ha asegurado este miércoles que la mayoría de las familias afectadas por el cierre de las escuelas infantiles Anaga (Santa Cruz de Tenerife) y Las Folías (Las Palmas de Gran Canaria) están satisfechas con su reubicación en otros centros.
Delgado ha hecho esta afirmación en el pleno del Parlamento de Canarias interpelada por la diputada del PSOE Elena Máñez, quien la ha urgido a rectificar y «parar este atropello», y la ha acusado de «mentir» sobre el proceso de trasvase de estas escuelas a la Consejería de Educación.
La consejera ha detallado que, en las últimas semanas, personal de su departamento ha mantenido reuniones con las directoras y las familias de los niños de estas dos escuelas, y que en ambos casos la mayoría de usuarios trasladaron que se les daba «una respuesta mucho mejor», ya que irían a los centros que habían elegido en su momento como primera opción.
Ha remitido a un informe técnico que justifica el cierre de las escuelas Anaga y Las Folías en base a un descenso paulatino de la demanda que es generalizado en todas las de la red de Bienestar Social, pero más acusado aún en estas dos en concreto.
La escuela Anaga es la de menor ocupación de plazas de las que hay en Tenerife, con 32, y con ausencia total de alumnos nacidos en 2025; y Las Folías presenta idéntica casuística, en su caso con 34 plazas ocupadas.
Delgado ha hecho hincapié en que casi todas las familias afectadas por ambos cierres cuentan con alternativas de escolarización en el mismo municipio.
Elena Máñez (PSOE) ha ironizado con que la consejera «las distancias no las controla», como tampoco el tráfico en hora punta en ambas capitales.
Ha afirmado que Delgado «mintió» en sede parlamentaria cuando el pasado marzo dijo que había en marcha «una transición ordenada» de las escuelas de Bienestar Social a Educación cuando no fue hasta el pasado 3 de junio que envió una carta a su compañero Poli Suárez pidiendo iniciar formalmente ese proceso.
Le ha reprochado que no se sentara a negociar con el personal de las escuelas y con la representación sindical hasta después de anunciar estos dos cierres, de palpar la «presión social» y de que el pleno del Parlamento aprobara una proposición no de ley que pedía revertir esta medida.
«Lo más grave», según la diputada socialista, es que la directora general de Infancia le señalara a sus interlocutores en dichas reuniones que «los niños de 0 a 3 años deberían estar con sus madres y no escolarizados».
«Si esa es la visión de la responsable de las escuelas infantiles, ahora empezamos a entender muchas cosas», ha aseverado.
Máñez ha discrepado con el argumento del coste de mantener estas dos escuelas infantiles abiertas dada su escasa demanda, viniendo como viene del Gobierno de Canarias «más caro y con más altos cargos de la historia», y ha subrayado que con estos dos cierres «se vulnera el derecho a la educación» de las familias afectadas.
La diputada socialista ha interpelado al presidente de Canarias, Fernando Clavijo, porque es quien tiene «la autoridad para parar este atropello y no mirar para otro lado.
Islas iguales, pero para los ricos», ha ironizado sobre el lema acuñado por el ejecutivo autonómico.
Candelaria Delgado ha atribuido al PSOE un intento de «construir un relato de cierres, abandono e improvisación que no se corresponde con la realidad», y ha insistido en que las decisiones adoptadas se basan en un informe técnico bajo los principios de planificación, eficiencia administrativa y mejora de la calidad del servicio.
La consejera ha avanzado asimismo, que en las dos escuelas infantiles que cerrarán, Anaga y Las Folías, se desarrollará «una labor social importante», con ludotecas, centros de mayores y una «apertura total», que es lo que los vecinos de los barrios en donde se asientan ambas «nos han solicitado».
«No vamos a hacer lo que usted nos diga que haya que hacer», le ha espetado a Elena Máñez.
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