Detectan a 15 presos de Tenerife II con droga en su cuerpo tras un permiso o «vis a vis»

Santa Cruz De Tenerife, 2 mar (EFE).

– Agentes de la Guardia Civil pertenecientes a la Sección de Seguridad del Centro Penitenciario Tenerife II, en coordinación con funcionarios de la prisión, han localizado a 15 internos que portaban droga en el interior de su cuerpo tras regresar de un permiso o de una visita «vis a vis».

Según ha informado este lunes el instituto armado en una nota, se trata del método conocido como “body packing”, que es muy peligroso y conlleva un grave riesgo para la salud, ya que la rotura de un envoltorio con droga oculto en una cavidad corporal podría provocar intoxicación grave o incluso la muerte.

Explica la Guardia Civil que cuando se tienen sospechas por diferentes motivos de que un interno pueda estar portando droga en el interior de su cuerpo, es apartado y sometido primeramente a una exploración con perro antidrogas y cacheo corporal.

De no obtenerse cooperación del recluso y por existir dudas, los agentes de la Guardia Civil pueden proceder a la conducción del preso a un centro médico para solicitar la realización de una prueba con rayos X, al objeto de localizar cuerpos extraños en determinadas cavidades corporales.

Desde el inicio del pasado año y hasta la actualidad se han realizado 15 intervenciones directas con resultado positivo en diferentes tipos de droga oculta en determinadas cavidades corporales: heroína, crack, cocaína y pastillas anabolizantes.

En una de esas intervenciones se hallaron un total de 100 gramos de ‘crack’ divididos en diferentes envoltorios ocultos en el cuerpo de un interno y en otra, la más reciente y descubierta en febrero, se aprehendieron a un interno más de 90 gramos de hachís, así como 97 pastillas de anabolizantes.

Las diligencias instruidas, junto con la droga intervenida, han sido remitidas al Juzgado de Vigilancia Penitenciario correspondiente.

La Guardia Civil recuerda que, conforme al Código Penal, quien favorezca o facilite el consumo ilegal de drogas tóxicas serán castigados con las penas de prisión de tres a seis años cuando la sustancia causa grave daño a la salud.

Además, y conforme a lo establecido por el Tribunal Supremo, la pena podría agravarse si se demuestra que la droga estaba destinada a varios internos o a la venta dentro del centro, o ser extensible a las visitas cuya participación quede acreditada en la comisión del delito.

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