Santa Cruz de Tenerife, 9 abr (EFE).
– El Centro de Transmisiones (CETRA) del Centro de Coordinación Operativa de la Administración Local (Cecopal) del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife registró, entre el 19 y el 31 de marzo pasados, un total de 236 incidencias relacionadas con el paso y los efectos de la borrasca “Therese”.
Una nota municipal indica que este es el resultado definitivo que aglutina las actuaciones realizadas para mitigar por los distintos avisos derivados de los Fenómenos Meteorológicos Adversos (FMA) que se materializaron en la capital tinerfeña esos días.
La nota destaca que en los pueblos y barrios de Anaga se concentró casi el 39 por ciento de todas las incidencias (92 casos) y fue el lugar al que hubo que enviar más servicios intervinientes, personal de apoyo, de seguridad y emergencias, junto a las empresas de mantenimiento de carreteras y de servicios públicos municipales.
Aunque se registró el fallecimiento de una persona en una pista próxima a El Draguillo, de momento no se ha confirmado que la causa de este suceso está vinculado a los efectos de la borrasca.
Respecto a la casuística de las incidencias el 22 por ciento del total (53 casos) estuvieron relacionadas con desprendimientos sobre carreteras, tanto de piedras como de materiales, que obligaron a los cortes puntuales de diversas vías, en especial en la zona del macizo de Anaga.
También se encuadran en esa categoría caída de muros, deslizamientos de laderas y valoraciones técnicas para la estabilización y limpieza de taludes.
Diversos caminos, senderos y pistas también se vieron afectados por este tipo de incidentes.
Un total de 16 desprendimientos afectaron a diversos tramos de la TF-134, entre El Bailadero, Taganana y Benijo; otros cuatro casos, algunos de bastante entidad ocurrieron en varios puntos kilométricos de la TF-12, entre San Andrés y Las Canteras.
Otras vías afectadas fueron la TF-123, de El Bailadero a Chamorga; la TF-136, entre Casas de la Cumbre y Afur; o la TF-138 de acceso as Taborno.
En estas zonas de Anaga también se registraron caídas de árboles y ramas, hasta siete casos, que produjeron cortes parciales de las vías hasta que se pudo realizar su retirada.
En el municipio santacrucero, la segunda causa más recurrente de incidencias durante el paso de la borrasca fueron problemas derivados de la red de alcantarillado, el 20 por ciento del total (49 casos).
Otra consecuencia de estos FMA se concentraron en fallos del suministro eléctrico, que afectó especialmente a diversas redes de alumbrado público, registrándose 28 incidencias de este tipo, un 11 por ciento del total.
En la capital también se registraron 18 averías en las instalaciones semafóricas de la ciudad y también fue necesario actuar en diversos inmuebles, desde casas particulares a locales comerciales e incluso oficinas municipales, como las ubicadas en el parque de La Granja o en el barrio de La Salud, por inundaciones.
El suministro de agua en diversos enclaves privados; las infraestructuras de costas y playas del municipio y los parques y plazas también sufrieron los efectos de esta borrasca dejando numerosos daños a su paso en lugares como Igueste de San Andrés, Roque de Las Bodegas e incluso en las playas de Valleseco.
La caída de cascotes o de una cristalera de un edificio, todos ellos en entornos urbanos también fue preciso atenderlos, junto a la caída de hasta cuatro farolas o postes de alumbrado y el desplazamiento de contenedores de residuos.
En la categoría de otras incidencias se registraron cuestiones como caídas de toldos; riesgos de desplome de planchas metálicas y cartelería; de señales de tráfico e incluso el varamiento de alguna embarcación en la playa de Las Teresitas.
Según los datos municipales, el 37,7 por ciento de los casos se produjo el martes 24 de marzo, y el 33 por ciento, el miércoles 19 del mismo mes.
La nota indica que en los días previos ,y ante las predicciones meteorológicas, tanto el personal del servicio de Atención Social municipal como de la Unidad Móvil de Acercamiento (UMA) con el apoyo de la Policía Local recorrieron los distintos barrancos del municipio para localizar y alertar a los moradores de algunas infraviviendas existentes en estas zonas de los riesgos que podían suponer las lluvias intensas y estar cerca de los cauces.
Aún así, fue necesario intervenir en ocho casos e incluso con el apoyo de Bomberos de Tenerife evacuar a varias personas que se negaban a abandonar esos lugares.
EFEspf