El Cabildo celebra el 17 aniversario del silbo gomero como Patrimonio Cultural Inmaterial

Santa Cruz de Tenerife, 1 oct (EFE).

– El Cabildo de La Gomera ha celebrado el XVII aniversario de la inscripción del Silbo Gomero en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO, acto en el que ha resaltado la preservación, transmisión y proyección de uno de los principales referentes culturales de la isla.

El encuentro celebrado en el Salón de Plenos de la Institución insular, reunió a representantes institucionales, académicos, especialistas y personas vinculadas a la salvaguardia de los lenguajes silbados, en una jornada marcada por el intercambio de experiencias y el reconocimiento al trabajo desarrollado en favor de este patrimonio, informa una nota del Cabildo.

El vicepresidente primero, Adasat Reyes, ha destacado que el XVII aniversario del reconocimiento del Silbo Gomero debe servir no solo para recordar el valor de este patrimonio, sino también para renovar el compromiso con su conservación y transmisión.

Ha considerado que la declaración de la UNESCO no fue un punto de llegada, sino la asunción de una responsabilidad, y ha señalado que el reto pasa por continuar reforzando la enseñanza, la investigación, la documentación y la participación de la comunidad que mantiene vivo este lenguaje.

Asimismo, puso en valor la cooperación entre administraciones, universidades, asociaciones, investigadores y comunidades portadoras como elemento esencial para garantizar su futuro, al tiempo que incidió en las oportunidades que ofrecen las nuevas tecnologías para preservar archivos, testimonios y conocimientos vinculados al Silbo.

La consejera de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura del Gobierno de Canarias, Migdalia Machín, destacó que el Silbo Gomero pertenece a La Gomera y forma parte de la identidad de toda Canarias y señaló que «nos habla de un pueblo que supo comunicarse a través de su paisaje y que ha sabido transmitir ese conocimiento de generación en generación.

Cuidarlo exige escucharlo, enseñarlo y, sobre todo, dar espacio y reconocimiento a quienes lo practican”.

En este sentido, agradeció la labor de la Asociación Cultural Silbo Gomero y de toda la comunidad silbadora, “porque son ustedes quienes han mantenido viva esta herencia con conocimiento, constancia y afecto”.

Asimismo destacó el compromiso de las dos universidades públicas canarias, Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y de la Universidad de La Laguna, a través de la Cátedra Institucional de Silbo Gomero, impulsada junto al Cabildo de La Gomera.

La presidenta de la Asociación Cultural Silbo Gomero, Estefanía Mendoza, destacó que el decimoséptimo aniversario de la declaración del Silbo Gomero como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad debe servir no solo para celebrar el reconocimiento alcanzado, sino también para renovar el compromiso con su conservación y transmisión.

En este sentido, subrayó que «el reconocimiento de la UNESCO no significó llegar al final de un camino», sino asumir colectivamente la responsabilidad de mantener vivo este patrimonio y garantizar que continúe ocupando un lugar propio en la sociedad gomera del presente y del futuro.

Mendoza puso especialmente en valor el papel de la comunidad portadora y de los maestros y maestras silbadores, cuya labor ha hecho posible que este lenguaje haya llegado hasta las nuevas generaciones.

Uno de los ejes de la conmemoración fue la presencia de una delegación de la República de Turquía, que permitió estrechar vínculos entre territorios que conservan sistemas tradicionales de comunicación silbada.

Durante el acto se pusieron en común las experiencias del Silbo Gomero y del lenguaje silbado turco, especialmente arraigado en la región del Mar Negro y en localidades como Kuşköy, indica la nota.

También fueron reconocidos el Parque Nacional de Garajonay, la Universidad de La Laguna y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria con la presencia de los rectores, Francisco García y Lluis Serra, respectivamente.

La cantante y compositora Belén Doreste (Lajalada), protagonizó una intervención artística en la que el lenguaje silbado se integró con nuevas formas de expresión musical, evidenciando las posibilidades creativas de un patrimonio que mantiene sus raíces al tiempo que encuentra nuevos espacios de difusión.

EFEspf