Las Palmas de Gran Canaria, 2 sep (EFE).
– El Cabildo de Gran Canaria ha abierto una nueva línea de ayudas al sector primario con un montante de 8 millones de euros, para, por un lado, paliar los sobrecostes del conflicto en Oriente Medio y, por otro, los daños de la borrasca Therese del pasado mes de marzo.
Según ha explicado en rueda de prensa el presidente insular, Antonio Morales, el Cabildo de Gran Canaria aprobó en el pleno ordinario de julio un crédito extraordinario de 4 millones de euros para, a través de una convocatoria de ayudas, paliar las consecuencias de la crisis bélica en las explotaciones agrarias, pesqueras y acuícolas de la isla.
Esta convocatoria de ayudas, ha señalado, está orientada a «paliar el sobrecoste de los principales insumos de las explotaciones agrarias y pesqueras», con el objeto de «mantener su peso específico en la economía insular y sin que suponga un receso en la consecución de mayores cuotas de soberanía alimentaria».
El reparto entre subsectores será proporcional al peso específico de cada uno de ellos y los sobrecostes que esté asumiendo, ha dicho.
Subrayando que el conflicto armado en Oriente Próximo iniciado el 28 de febrero «ha agravado el contexto internacional actual, generando una situación de inestabilidad geopolítica con efectos directos e indirectos sobre la economía global», en una «coyuntura excepcional» que «incide de manera particularmente grave» en territorios ultraperiféricos como Canarias.
Para el presidente, esta condición geográfica y estructural «determina una especial vulnerabilidad frente a perturbaciones externas», con especial impacto en insumos como la alimentación o el combustible, entre otros.
Morales ha expuesto que a esta línea de ayudas se suma otra de 4 millones de euros más para paliar los daños producidos por la borrasca Therese, que golpeó Gran Canaria durante los días 17 al 25 de marzo de 2026.
La borrasca Therese, ha recordado, produjo «grandes destrozos en explotaciones agrícolas y ganaderas», por lo que se abrió un plazo de presentación de Declaración de Daños desde el 13 de abril hasta el 31 de mayo, durante el cual las 6 Agencias de Extensión Agraria «prestaron asesoramiento directo y personalizado» a los titulares de las explotaciones afectadas.
Y ha detallado que se registraron solicitudes de 207 explotaciones agrícolas y ganaderas de los 21 municipios, destacando la Vega de San Mateo con 41 declaraciones daños (20,2 % del total); Teror, con 29 declaraciones (14,3 %); Tejeda, con 26 declaraciones (12,8 %); y Arucas, 19 declaraciones (9,4 %).
Entre los principales daños, ha referido que destacan las caídas de muros de piedra, destrozos en invernaderos, infraestructuras de riego, árboles frutales, cubiertas, almacenes, bodega, vallado, entutorados, hidroponía, animales y colmenas.
Antonio Morales ha destacado que «uno de nuestros objetivos es mantener y aumentar la cota de soberanía alimentaria para Gran Canaria», entre otros retos como la protección del territorio, la protección y prevención de incendios y el impulso a una economía que «se vincula a nuestros valores y nuestra identidad».
En esa línea, ha dicho, desde la Corporación se han buscado «todos los elementos posibles para incentivar al sector primario», también con ayudas directas, pues es un área donde «el Cabildo está siempre presente».
En total, ha detallado, el Cabildo grancanario ha abierto líneas de ayudas para paliar daños por catástrofes con un total de 9,8 millones de euros en el periodo comprendido entre 2017 y 2026.
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