Santa Cruz de Tenerife, 27 ago (EFE).
– El Cabildo de Tenerife ha identificado 27 Áreas con Riesgo Potencial Significativo de Inundación (ARPSI), distribuidas en 30 subtramos que abarcan 101,15 kilómetros de cauces y afectan a 16 municipios de la isla, según la actualización del diagnóstico realizada por el Consejo Insular de Aguas de Tenerife (CIATF).
Entre las zonas identificadas figuran varios tramos de los barrancos de Santos, Bufadero, Hierro y Muerto, en Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, así como cauces de otros municipios como Puerto de la Cruz, La Orotava, Adeje, Arona, Granadilla de Abona, Guía de Isora, Los Realejos, Icod de los Vinos o Candelaria, según ha informado este jueves la corporación insular en un comunicado.
La documentación permitirá delimitar con mayor precisión las zonas expuestas a inundaciones y conocer las posibles consecuencias en distintos escenarios de probabilidad, como paso previo a la elaboración del próximo Plan de Gestión del Riesgo de Inundación de la Demarcación Hidrográfica de Tenerife.
Los trabajos serán sometidos a un periodo de consulta pública de tres meses una vez se publiquen en el Boletín Oficial de Canarias (BOC).
El nuevo ciclo de planificación incorpora levantamientos realizados mediante drones y tecnología LiDAR, que permiten obtener modelos digitales del terreno con mayor resolución y reducir las incertidumbres de los modelos convencionales.
Además, se han desarrollado modelizaciones hidrológicas e hidráulicas bidimensionales mediante el modelo IBER para representar el comportamiento del agua y determinar las zonas potencialmente afectadas.
El estudio contempla escenarios asociados a periodos de retorno de 10, 100 y 500 años, con el objetivo de mejorar la estimación del alcance de las posibles avenidas.
La consejera de Medio Natural, Sostenibilidad, Seguridad y Emergencias del Cabildo de Tenerife, Blanca Pérez, ha señalado que el nuevo diagnóstico permitirá identificar con mayor precisión las zonas que podrían resultar inundadas y mejorar la capacidad de respuesta ante estos episodios.
Según el Cabildo, la normativa europea establece que la planificación frente al riesgo de inundaciones debe revisarse y actualizarse cada seis años, con el objetivo de reducir sus efectos sobre la población, el medio ambiente, el patrimonio cultural y la actividad económica.
EFEbrr/jmor