Santa Cruz de Tenerife, 28 may (EFE).
– El Cabildo de Tenerife ha informado este miércoles del rechazo a la construcción de dos parques eólicos en los municipios de Fasnia y Güímar por «poner en riesgo el patrimonio natural» de la isla.
Los proyectos afectan al entorno del Barranco de Fasnia y Güímar, espacio protegido con la categoría de Monumento Natural y parte de la Red Natura 2000.
La presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, ha apuntado en una rueda de prensa que aunque defienden «con firmeza» el desarrollo de energías limpias y renovables, no lo van a hacer «a costa de la naturaleza».
«La sostenibilidad no puede construirse destruyendo aquello que precisamente queremos proteger», ha ahondado Dávila, que se ha situado así con las corporaciones locales de ambos municipios, que también habían mostrado su rechazo a los proyectos“Apoyamos su posición y compartimos su preocupación.
No se puede tomar una decisión de este calado sin tener en cuenta a los municipios afectados ni al entorno natural que se vería directamente perjudicado”, ha expresado Rosa Dávila.
Así, según el informe elaborado por la Dirección Insular de Planificación Territorial, Patrimonio Histórico y Paisaje, tanto la ubicación prevista para los aerogeneradores como el trazado de las líneas eléctricas de evacuación «inciden negativamente» en los valores ambientales, paisajísticos y faunísticos del enclave.
En particular, se señala el riesgo para especies protegidas, la alteración del hábitat natural y la pérdida de calidad visual del paisaje, aspectos especialmente sensibles en un espacio protegido de este nivel.
El informe ha sido trasladado este miércoles al Consejo de Gobierno del Cabildo, que ha tomado conocimiento de su contenido, y será remitido en los próximos días a la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, dentro del procedimiento de evaluación ambiental y autorización administrativa que gestiona el Ejecutivo regional.
A raíz de esta evaluación, la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, ha insistido en que rechazan esa ubicación porque invade un entorno con un altísimo valor ecológico y paisajístico.
El Cabildo ha recordado que el Barranco de Fasnia y Güímar no es solo un elemento del paisaje, sino que alberga importante biodiversidad, incluidas especies endémicas, y cumple funciones ecológicas esenciales como corredor natural y espacio de refugio para aves protegidas.
«Su protección no es decorativa ni simbólica.
responde a criterios científicos, técnicos y legales que deben ser respetados», ha afirmado.
Además, el Cabildo ha subrayado que la transición energética debe realizarse con planificación, participación y con un firme compromiso de respeto al medio natural.
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