El cambio climático es un riesgo a abordar en la negociación colectiva, según la ULL

Santa Cruz de Tenerife, 2 mar (EFE).

– Una investigación de Gloria Rojas Rivero, catedrática de Derecho del Trabajo de la Universidad de La Laguna (ULL), sostiene que el cambio climático ha dejado de ser un riesgo excepcional para convertirse en un factor estructural que afecta de forma permanente a la organización del trabajo y a la salud de las personas trabajadoras, y defiende que debe reconocerse e integrarse de forma operativa en la negociación colectiva.

El estudio, titulado “Cambio climático y salud de las personas trabajadoras” y publicado en la Revista del Ministerio de Trabajo y Economía Social, advierte de que fenómenos como el calor extremo, la contaminación, los incendios o las inundaciones deben incorporarse a la gestión ordinaria de la prevención de riesgos laborales, según ha informado este lunes la ULL en un comunicado.

La autora considera que el enfoque tradicional ya no es suficiente y que es necesario pasar de cláusulas genéricas a obligaciones medibles y exigibles, con medidas concretas como la reorganización de turnos, pausas de hidratación o rotación de tareas ante condiciones extremas.

La investigación subraya además el papel de los sindicatos en la transición ecológica justa y apunta a la evolución hacia un “sindicalismo climático”, con figuras como delegados climáticos y comités paritarios de medio ambiente.

Señala que la negociación colectiva es un espacio clave para incorporar protocolos frente a olas de calor, inundaciones o incendios, aunque advierte de que muchas cláusulas actuales siguen siendo declarativas y con escasa operatividad.

El trabajo plantea la necesidad de una arquitectura en cascada que combine acuerdos interprofesionales, convenios sectoriales y protocolos de empresa, así como un enfoque interseccional que proteja especialmente a colectivos vulnerables y atienda también a los riesgos psicosociales derivados de emergencias climáticas.

EFEbrr/acp