Santa Cruz de Tenerife, 3 jun (EFE).
– El tinerfeño Alberto González, con una trayectoria de más de 20 años en la gestión cultural en México, será el comisario de una exposición sobre Diego Rivera que se inaugurará el 9 de junio en los Museos Capitolinos de Roma, en lo que supone el primer canario en presentar una muestra en este emblemático recinto.
Alberto González (La Laguna, 1977) inició su labor cultural en México como comisario jefe de la colección del Museo de Arte Carrillo Gil (Ciudad de México), para posteriormente asumir la dirección del Museo de Arte de Sinaloa (Culiacán) y la Subdirección de Exposiciones del Palacio de Bellas Artes en la capital mexicana.
Su excelencia académica ha sido distinguida por el Colegio de Sinaloa, institución donde ha impartido en numerosas ocasiones la Cátedra Edgardo Coghlan en artes visuales y desde hace más de once años dirige el Museo Robert Brady en Cuernavaca, lo que le convierte en el único canario que ha encabezado una institución museística de tal relevancia en México.
Su labor como comisario destaca por proyectos de gran calado internacional, como la ambiciosa muestra «México abstracto» (Centro de Arte La Regenta, Las Palmas de Gran Canaria, 2006), una exposición fundamental que sintetizó tres décadas de práctica abstraccionista en México y logró una colaboración histórica entre el INBAL y las instituciones canarias, según ha informado el Museo Robert Brady a EFE.
La exposición «Diego Rivera y la construcción del arte moderno en México en el siglo XX”, que se presentará en los Museos Capitolinos, en Roma, hasta el 13 de diciembre de 2026, supone también «un hito excepcional» para un comisario no nacido en México.
La muestra rescata además la figura de José García Ocejo (1928-2019), destacado dibujante veracruzano y exponente del arte fantástico en México, quien expuso en Tenerife en 1960 y contrajo matrimonio con Mercedes Oramas, natural de La Orotava.
La muestra se posiciona como una de las revisiones más amplias del arte moderno mexicano realizadas en Europa en los últimos años y ha sido promovida por Roma Capitale, a través del Departamento de Cultura y la Superintendencia Capitolina, y producida en colaboración entre la Asociación MetaMorfosi y el Museo Kaluz, con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura.
Curada por Miguel Fernández Félix y Alberto González Torres, la exposición propone una lectura integral del surgimiento del arte moderno en México, entendida como un proceso dinámico de intercambios culturales.
El recorrido parte de la formación académica del siglo XIX, atraviesa el diálogo con las vanguardias europeas y culmina en la consolidación del muralismo y sus múltiples derivaciones.
En este entramado, Diego Rivera se presenta como una figura articuladora cuya trayectoria conecta geografías, lenguajes y generaciones.
A través de más de 160 obras —entre pinturas, dibujos, fotografías y bocetos— provenientes de museos y colecciones de gran relevancia, como la Colección Manuel Reyero, Andrés Blaisten, Pérez Simón, el Museo Kaluz, el Museo de Arte del Estado de Veracruz y el Museo Nacional de Arte, la muestra explora el carácter sincrético de la cultura mexicana, donde tradición y modernidad convergen para construir una identidad visual compleja.
El conjunto incluye obras de artistas fundamentales como María Izquierdo, Frida Kahlo, José María Velasco, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orozco, Gerardo Murillo, Miguel Covarrubias, Leonora Carrington y Ángel Zárraga, entre otros, incorporando también el diálogo histórico entre México e Italia a través de figuras como Eugenio Landesio y Pietro Guadi.
El Museo Robert Brady contribuirá con una selección de obras de Diego Rivera, María Izquierdo, Carlos Orozco Romero, Manuel Rodríguez Lozano, Rufino Tamayo y Rosa Rolanda.
Estas piezas forman parte de la colección reunida por el artista y coleccionista estadounidense Robert Brady, quien mantuvo una profunda admiración por el arte mexicano y cuyo legado se conserva en la casa museo que hoy lleva su nombre.
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