Santa Cruz de Tenerife, 4 nov (EFE).
– El Gobierno de Canarias ha autorizado a Disa Generación la instalación de la planta eléctrica de emergencia de 14,8 megavatios en el polígono industrial El Goro, en Telde, que solo podrá producir cuando exista un riesgo cierto para la seguridad del suministro.
La autorización se enmarca en las medidas extraordinarias derivadas de la emergencia energética declarada por el Gobierno canario en octubre de 2023, ante los riesgos para cubrir la demanda eléctrica.
La resolución de la Dirección General de Energía, publicada este miércoles en el Boletín Oficial de Canarias (BOC), permite el funcionamiento de las instalaciones durante un máximo de tres años, prorrogable si continúa siendo necesario para garantizar el abastecimiento eléctrico.
Disa Generación dispone de seis meses para presentar la solicitud de puesta en servicio de la planta, denominada La Garita, cuya ubicación inicial en Salinetas fue modificada durante la tramitación del expediente.
El proyecto contempla ocho grupos generadores alimentados con propano y dos depósitos de combustible de 500 metros cúbicos cada uno, que se abastecerán mediante camiones cisterna, sobre una superficie de 6.
337 metros cuadrados.
La energía se evacuará a través de la subestación colectora Silva, situada en una parcela colindante, y de una línea subterránea común hasta la subestación Cinsa, de Red Eléctrica de España, mediante infraestructuras que se tramitan en otro expediente.
Durante la información pública, la asociación ecologista Turcón y la federación Ben Magec-Ecologistas en Acción cuestionaron la necesidad de una instalación basada en combustibles fósiles y defendieron que se priorizaran las energías renovables, el almacenamiento y otras soluciones de gestión del sistema.
Ambas organizaciones plantearon además posibles afecciones por las emisiones y el ruido, riesgos asociados al almacenamiento de propano y a la proximidad del aeropuerto, así como dudas sobre el carácter temporal de la planta y su posterior desmantelamiento.
La Dirección General de Energía sostiene que la instalación responde a una necesidad temporal de respaldo y que su finalidad no es sustituir el desarrollo de las renovables, sino disponer de potencia utilizable exclusivamente cuando peligre la seguridad del suministro.
La resolución considera que las alegaciones no impiden conceder la autorización, aunque el proyecto queda sujeto al cumplimiento de las condiciones ambientales, técnicas y de seguridad incorporadas al expediente.
Entre ellas figura la evaluación antes del inicio de las obras de los efectos que un accidente en la planta podría causar en las industrias próximas y de las consecuencias de un siniestro en estas sobre la central.
Esa valoración deberá obtener un informe favorable de la Dirección General de Emergencias y contemplar el acceso de los servicios de intervención, sus tiempos de respuesta y la disponibilidad de recursos hídricos.
Durante la explotación, el promotor deberá estudiar la calidad del aire, con especial atención al dióxido de nitrógeno y al monóxido de carbono, y adoptar medidas adicionales si se superan los valores establecidos.
El Cabildo de Gran Canaria ha considerado el nuevo emplazamiento conforme con el planeamiento insular, mientras que, según la resolución, el Ayuntamiento de Telde no ha emitido el informe específico solicitado tras modificarse la declaración de interés general.
La autorización permite ejecutar los actos de construcción y uso del suelo incluidos en el proyecto sin licencia urbanística, aunque mantiene la obligación de obtener las restantes autorizaciones exigibles y de cumplir las condiciones ambientales y sectoriales.
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