El Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, ha renovado la certificación de huella de carbono conforme a la Norma ISO 14064-1:2018, recibida por parte de AENOR. Esta certificación ya la obtuvo en el año 2024.
Esta iniciativa, según ha informado el centro hospitalario en nota de prensa, se enmarca en la estrategia Salud Zer0 emisiones 2030 del Servicio Canario de la Salud (SCS).
Así se establece una «clara línea de mejora» de las actividades asistenciales y no asistenciales al verificar, a través de AENOR, las emisiones generadas en 2021 como punto de partida para reducir las emisiones generadas por el centro hospitalario y contribuir a la sostenibilidad ambiental.
El proyecto forma parte de uno más amplio en consonancia con la Estrategia del SCS y de la Agenda 2030 de la comunidad autónoma.
El Hospital de Gran Canaria Doctor Negrín fue el primero de Canarias en recibir la certificación de medición de la huella de carbono, mediante ISO14064, a la que se han adherido en 2025 el resto de hospitales públicos de Canarias, siendo la «única comunidad autónoma española en completar este hito».
El centro trabaja, entre otras líneas de mejora de eficiencia energética, en disponer de diseños y equipos de producción térmica más eficientes, nuevos diseños de sistemas de iluminación exterior e interior, vehículos eléctricos e híbridos, sistemas de ventilación y climatización más eficientes, o la digitalización.
Otro de los objetivos también es implantar hidrógeno para el sistema de calefacción y movilidad del hospital, donde se pretende destinar este año 2026 un total de 3.443.518 euros de fondos europeos proporcionados por la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias.
Se trata de medidas que «permitirán reducir significativamente» las emisiones de gases de efecto invernadero de todo el centro hospitalario, tanto en emisiones directas como en emisiones indirectas
La estrategia Salud Zer0 Emisiones 2030 tiene como fin reducir las emisiones de gases con efecto invernadero de los servicios sanitarios de Canarias en 2030 y contribuir así a la prevención de los efectos del cambio climático. Este plan incluye un objetivo de reducción de emisiones netas recomendando el uso de tecnología y el establecimiento de indicadores para reducción de recursos hídricos, residuos y plásticos de un solo uso.
El SCS también trabaja en la reducción de emisiones indirectas con la proyección de que la energía adquirida sea 100% renovable en 2030, así como en la reducción de emisiones indirectas procedentes de la producción y transporte de bienes y servicios adquiridos, incluyendo la cadena de suministro.
Para hacer efectivo estos objetivos se establece una amplia batería de medidas estratégicas con vocación de permanencia, entre las que está la priorización de la salud ambiental. En este sentido, se ha creado un grupo de trabajo interdisciplinar, con el apoyo de la dirección del SCS, para promover la investigación en este ámbito e involucrar a profesionales y a la comunidad.
