El Hospital La Candelaria atiende casi 2.500 personas con osteoporosis al año

La unidad de Coordinación de Fracturas del servicio de Reumatología del Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, centro adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, atiende de manera ambulatoria a casi 2.500 pacientes con osteoporosis al año.

Esta unidad desarrolla un modelo de atención multidisciplinar dirigido a personas que han sufrido fracturas por fragilidad y necesitan una valoración del metabolismo óseo. Su objetivo es identificar los factores de riesgo y prevenir nuevas fracturas, especialmente en personas mayores de 50 años.

Conocida como FLS, por sus siglas en inglés (Fracture Liaison Service), la Unidad de Coordinación de Fracturas realiza una evaluación del riesgo de nuevas lesiones, que incluye el análisis de la densidad mineral ósea y la valoración de antecedentes de caídas. A partir de esta evaluación, los profesionales establecen el tratamiento indicado para la osteoporosis y coordinan su seguimiento con Atención Primaria.

El servicio de Reumatología cuenta, además, con una Unidad de Metabolismo Óseo que valora la osteoporosis secundaria en pacientes con distintas enfermedades o circunstancias clínicas, entre ellos personas con procesos oncológicos o sometidas a un trasplante hepático o renal.

Prevencióndelaosteoporosisylas fracturas

La osteoporosis es una patología crónica que reduce la densidad y la resistencia de los huesos, provocando que se vuelvan más porosos, frágiles y propensos a romperse con mayor facilidad. Por ello, actuar con antelación puede prevenir y retrasar la aparición de esta afectación ósea.

Existen varias medidas a seguir para evitar la osteoporosis, como mantener una dieta equilibrada y rica en calcio, procedente preferentemente de alimentos como legumbres, pescado, frutos secos, lácteos y verduras. Asimismo, se recomienda realizar ejercicio físico con frecuencia, combinando actividades de fuerza, postura y equilibrio.

Evitar el tabaco y el alcohol también ayuda a retrasar los síntomas de esta patología, ya que ambos favorecen la pérdida de masa ósea y aumentan el riesgo de fracturas. Además, garantizar los niveles adecuados de vitamina D contribuye a la absorción del calcio.

Por último, es recomendable que las personas mayores utilicen calzado seguro, mejoren la iluminación de su entorno, y empleen ayudas como pasamanos o barras de apoyo cuando sean necesarias para evitar caídas.