Santa Cruz de Tenerife, 15 abr (EFE).
– El pleno del Parlamento de Canarias ha aprobado parcialmente una moción planteada por el Grupo Socialista, en la que se pide al Gobierno regional que establezca una planificación estratégica de las subvenciones culturales y aplique un calendario público plurianual, con el mes de octubre como fecha límite para resolver las ayudas del ejercicio siguiente.
La iniciativa ha sido defendida por la diputada socialista Yaiza López Landi, quien rechazó varias enmiendas de los grupos del Gobierno por entender que pretendían diluir sus propuestas, lo que llevó a estos a votar a favor solo de cuatro de los once puntos de la moción, mientras que Nueva Canarias (NC) votó a favor del conjunto del texto y Vox en contra.
De esta manera, el Parlamento insta al Ejecutivo no solo a que las convocatorias públicas se publiquen y resuelvan con antelación suficiente, sino también a ordenar y clarificar el actual sistema de financiación en partidas coherentes.
Se pide, además, la creación de un sistema público de indicadores para evaluar de forma continua las subvenciones.
Los grupos del Gobierno no aceptaron, en cambio, que se abonen anticipos efectivos en todas las líneas culturales en las que sea posible, ni la creación de una mesa técnica para el seguimiento de convocatorias, la simplificación de las bases reguladoras ni garantizar que las subvenciones destinadas a festivales culturales se condicionen a una cuota mínima de participación canaria.
La diputada socialista defendió que la moción pretendía corregir un sistema de ayudas caracterizado por la falta de planificación temporal, lo que obliga a las compañías y promotores a programar “a ciegas”, así como por los retrasos y solapamientos de las resoluciones, la inseguridad financiera y el exceso de burocracia.
Denunció la sobrecarga administrativa y los requisitos desproporcionados que penalizan especialmente a las pequeñas entidades, a los trabajadores autónomos y a los talentos emergentes.
Por su parte, el diputado de Coalición Canaria (CC) José Alberto Díaz-Estébanez afirmó que la moción era “interesada y partidista” y acusó a la proponente de no tener voluntad de alcanzar acuerdos, por rechazar sus enmiendas.
Díaz-Estébanez defendió la línea de trabajo desarrollada en esta legislatura por la Consejería de Universidades, Ciencia e Innovación y Cultura, que, según afirmó, ha permitido una gestión más ágil, transparente y eficiente de las ayudas.
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