Las Palmas de Gran Canaria, 12 ago (EFE).
– La portavoz del PP en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Jimena Delgado, ha denunciado que el contrato del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) lleva más de año y medio vencido, lo que deja sin una cobertura a casi 4.
000 personas dependientes.
Delgado recuerda en un comunicado que la primera licitación, lanzada en junio de 2024, quedó desierta y que, desde la segunda -puesta en marcha en marzo de este año- han pasado ya cinco meses sin que se haya adjudicado, con el último acta de la mesa de contratación fechada hace dos meses y sin que se haya producido ningún avance desde entonces.
La portavoz popular subrayó que este no es el único gran contrato vencido que afecta a la atención social en la ciudad.
“Las Palmas de Gran Canaria vive hoy una crisis social sin precedentes, con centenares de personas obligadas a vivir en la calle, agravada por la crisis migratoria y con unos servicios sociales municipales que no han sido reforzados para afrontar esta emergencia”, advierte.
En este sentido, recordó que la capital sigue sin disponer de un Servicio de Intervención de Calle en horario nocturno, lo que deja desatendidas a las personas sin hogar en las horas de mayor vulnerabilidad.
Para Delgado, el balance de los últimos diez años de gobierno del PSOE en la capital es “demoledor” en materia social.
“Hoy se ha normalizado algo que jamás debería ser habitual.
Ver a personas pidiendo en cada esquina, durmiendo en soportales, en cajeros o sobre cartones en plena vía pública», según el PP.
Además, la portavoz del PP recuerda que nada se sabe del programa de tarjetas de alimentos, para el que el presupuesto municipal reservaba 2 millones de euros en 2025 y que debería estar ya en funcionamiento para aliviar la situación de las familias con menos recursos.
Delgado añadió que “junto a esta crisis social, la ciudad sufre una grave crisis de servicios públicos -con contratos esenciales caducados y una evidente falta de mantenimiento en limpieza, zonas verdes o control de plagas- y una profunda crisis de seguridad”.
EFEas