Santa Cruz de Tenerife, 5 sep (EFE).
– La secretaria general del PSOE de Tenerife, Tamara Raya, ha acusado este viernes a la presidenta del Cabildo, Rosa Dávila, de «dividir y debilitar» las opciones de la isla de acoger el Centro Nacional de Vulcanología al promover una candidatura conjunta con La Palma.
En un comunicado, Raya recuerda que el pleno del Cabildo aprobó por unanimidad, a propuesta del grupo Socialista, una moción para instar a los gobiernos de España y de Canarias a que la sede del Centro Nacional de Vulcanología se ubique en Tenerife, así como a mantener el esfuerzo del Cabildo en su defensa.
“No hablamos de un deseo, sino de un mandato institucional firmado por todos los portavoces”, enfatiza la dirigente socialista.
Esgrime Tamara Raya que Tenerife es la isla con mayor riesgo volcánico de España y que Involcan, empresa pública insular con más de medio centenar de profesionales, “acumula décadas de experiencia científica, formación y divulgación, con un prestigio internacional que avala que la sede debe estar aquí”.
En cambio, la presidenta insular “ha preferido plegarse a los intereses de su partido, situando a La Palma en una posición prioritaria dentro de la candidatura y relegando a Tenerife”, lamenta.
“Con esta maniobra, Dávila no solo traiciona lo acordado en el Cabildo, sino que divide fuerzas y resta opciones reales a Tenerife en el proceso abierto por el Gobierno de España”, advierte.
Raya ve incoherente que la presidenta del Cabildo de Tenerife «presuma» del mayor simulacro volcánico que se realizará en Canarias, concretamente en Garachico, para preparar a la población y, al mismo tiempo, «renuncie a defender que la sede del organismo nacional esté en Tenerife».
“Si su prioridad fuese realmente la prevención de desastres, cumpliría el acuerdo plenario y lideraría una candidatura fuerte desde Tenerife, sumando apoyos y centros de investigación de toda Canarias, pero sin ceder el liderazgo que esta isla ha construido durante años”, añade.
El PSOE de Tenerife recuerda que la creación del Centro Nacional de Vulcanología ha sido reclamada unánimemente por el Senado (2005), el Parlamento de Canarias (2006) y el Congreso de los Diputados (2009), y que el mandato de dichas cámaras fue impulsar una entidad de Estado con participación del Gobierno de España, el Gobierno de Canarias, los cabildos y las universidades públicas canarias.
«Ese espíritu de cooperación no es incompatible con que la sede principal esté en Tenerife; al contrario, lo refuerza», remarca, y acusa a Dávila de gobernar «a golpe de titulares y de intereses de su partido».
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