Santa Cruz de Tenerife, 25 ago (EFE).
– El Servicio Canario de la Salud (SCS) atendió durante 2025 a 1.
100 pacientes con trastornos de la conducta alimentaria (TCA) y realizó unas 7.
410 consultas relacionadas con estas patologías, cuya prevalencia en Canarias se sitúa en torno al 4 % de la población adolescente.
Según los datos del Registro de Casos Psiquiátricos de Canarias (RECAP), hechos públicos este martes en un comunicado de la Consejería de Sanidad, el perfil más habitual de las personas atendidas en la Red de Salud Mental por estos trastornos es el de mujeres adolescentes de entre 13 y 18 años y mujeres adultas jóvenes de entre 19 y 40 años.
Además, la prevalencia en Canarias de los TCA se sitúa en torno al 4 por ciento de la población adolescente, una cifra similar a la de otras comunidades autónomas, «que justifica por sí misma la existencia de recursos de atención especializados».
Sanidad ha recordado la importancia de la prevención y la detección precoz de estas patologías y ha advertido especialmente sobre los mensajes relacionados con dietas, peso e imagen corporal, que suelen intensificarse durante los meses de verano.
Los trastornos de la conducta alimentaria son problemas de salud mental caracterizados por alteraciones persistentes de la conducta alimentaria y por pensamientos o preocupaciones relacionados con la alimentación, el peso y la imagen corporal, que pueden provocar un deterioro significativo de la salud física, psicológica y social.
Su origen es multifactorial y en su aparición pueden intervenir factores genéticos, biológicos, psicológicos, familiares y socioculturales, por lo que Sanidad ha subrayado la importancia de una identificación y tratamiento tempranos para evitar complicaciones.
Entre los principales TCA figuran la anorexia nerviosa, caracterizada por una restricción de la ingesta y un miedo intenso a ganar peso; la bulimia nerviosa, en la que los episodios de atracón se acompañan de conductas compensatorias como vómitos provocados, uso de laxantes o ejercicio extremo, y el trastorno por atracón, que implica episodios de ingesta de grandes cantidades de comida acompañados posteriormente de sentimientos de culpa, angustia o vergüenza.
En materia preventiva, la Dirección General de Salud Pública desarrolla programas de promoción de hábitos saludables y nutrición, mientras que Atención Primaria desempeña un papel esencial en la detección temprana a través de pediatras, médicos de familia y personal de enfermería.
Estos profesionales realizan una primera evaluación y seguimiento y, cuando es necesario, derivan a los pacientes a los dispositivos hospitalarios especializados.
Sanidad recomienda a las familias evitar comentarios sobre el peso o la apariencia física, no fomentar dietas restrictivas sin supervisión profesional y promover una relación saludable con la alimentación, el ejercicio y la propia imagen.
El SCS ha ampliado durante esta legislatura los recursos específicos para atender estos trastornos, especialmente en Gran Canaria, donde se puso en marcha la Unidad de TCA del Hospital Juan Carlos I, adscrito al Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín.
A este recurso se sumó el pasado marzo un Hospital de Día para personas con TCA, con capacidad para veinte pacientes y un equipo multidisciplinar formado por once profesionales, entre psiquiatras, psicólogos y personal de enfermería.
En la provincia de Santa Cruz de Tenerife funciona además el Programa de Atención a Personas con TCA del Hospital Universitario de Canarias (HUC), que ofrece atención ambulatoria y hospitalaria tanto a adultos como a menores.
El SCS prevé asimismo poner en marcha un Hospital de Día especializado en el Centro de Atención a las Especialidades de La Orotava.
Según la Consejería, la creación de estos nuevos dispositivos permite evitar traslados a la Península de pacientes con cuadros graves que anteriormente podían requerir ingreso hospitalario y seguimiento posterior en un centro de día.
EFEcmg/asd