Santa Cruz de Tenerife, 24 sep (EFE).
– La frecuencia del teletrabajo disminuyó en España entre 2021 y 2022, mientras que mejoró la valoración de esta modalidad por parte de los trabajadores, según un estudio en el que participa la Universidad de La Laguna (ULL) y que analiza la consolidación de los modelos híbridos tras la pandemia.
El trabajo también constata que creció la diferencia entre la frecuencia con la que los trabajadores teletrabajan y la que desearían hacerlo, especialmente entre las personas más jóvenes y con mayor nivel educativo, colectivos que muestran una mayor preferencia por el trabajo a distancia, según ha informado la ULL este jueves en un comunicado.
Los autores señalan que este desajuste entre las preferencias de los empleados y las posibilidades que ofrecen las organizaciones puede tener consecuencias sobre su motivación y bienestar.
El estudio plantea que el teletrabajo ha pasado de ser una respuesta de emergencia ante la pandemia a convertirse en un ámbito de negociación entre las expectativas de los trabajadores y las decisiones de las empresas.
En este contexto, los investigadores consideran que las organizaciones deberían diseñar políticas de trabajo híbrido adaptadas a las características de cada puesto y establecer de forma transparente los criterios de acceso al teletrabajo para evitar percepciones de trato injusto.
También proponen medidas como programas de mentoría, interacciones estructuradas entre empleados, normas claras sobre disponibilidad y derecho a la desconexión, así como apoyo técnico y equipamiento ergonómico.
Los autores destacan asimismo la necesidad de tener en cuenta factores como las condiciones de la vivienda, las responsabilidades de cuidado y las competencias digitales de los trabajadores para evitar que la expansión del teletrabajo amplíe las desigualdades en el mercado laboral.
La investigación, publicada en la revista Scientific Reports, ha utilizado datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a dos años considerados clave por los autores en la transición del trabajo remoto impulsado por la pandemia hacia modelos híbridos más consolidados.
El estudio, en el que participa el catedrático de la ULL David Pérez Jorge, analiza dos conjuntos de datos representativos de la población española que reúnen información de 4.
606 personas que teletrabajan.
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