Santa Cruz de Tenerife, 3 mar (EFE).
– El tipo de embarcación utilizada en las excursiones de avistamiento de cetáceos influye en la experiencia de los visitantes y en la presión que puede ejercerse sobre los animales, según un estudio liderado por investigadores de la Universidad de La Laguna (ULL).
El trabajo, publicado en la revista PLOS ONE y centrado en los destinos de Tenerife, El Hierro y São Miguel (Azores), señala que las embarcaciones pequeñas suelen ofrecer experiencias más personalizadas y atraer a turistas con mayor orientación hacia la conservación y el aprendizaje, ha informado este martes la ULL en un comunicado.
Por el contrario, las grandes embarcaciones concentran a visitantes con expectativas más generalistas y un mayor deseo de proximidad física con los animales, lo que podría aumentar la presión sobre las poblaciones de cetáceos.
El estudio forma parte del proyecto “Identificación de sinergias para el desarrollo de turismo azul en espacios de la Red Natura 2000.
START-BLUE”, financiado por la Agencia Canaria de Investigación, Innovación y Sociedad de la Información, y ha analizado cómo las expectativas de los participantes influyen en su nivel de satisfacción en actividades de observación de cetáceos.
Para ello, el equipo investigador realizó un trabajo de campo con practicantes de la actividad antes y después de las salidas al mar, con el objetivo de comparar los valores, intereses y preferencias iniciales con la percepción final de la experiencia.
Los resultados muestran que las experiencias de avistamiento no son homogéneas y dependen del tipo de destino, del modelo de gestión y del perfil del visitante, precisa la nota.
En Tenerife y São Miguel participaron visitantes y locales interesados en experiencias más generalistas y en ver cualquier especie.
En estas dos islas, el 62 % de los encuestados en Tenerife y el 67,6 % en São Miguel mostraron expectativas de contacto cercano con los animales.
En cambio, indica el estudio que El Hierro se perfila como un destino para observadores más especializados, que combinan esta actividad con otras propuestas de turismo marino, como el buceo (23,5 %), y actividades de naturaleza en tierra, además de mostrar mayor conocimiento previo sobre las especies presentes y un interés concreto por cetáceos como los zifios.
El estudio concluye que la satisfacción está estrechamente vinculada a la observación efectiva de animales.
En Tenerife y São Miguel, donde los encuentros son frecuentes, los niveles de satisfacción superaron el 95 %, mientras que en El Hierro descendieron al 78,6 %, pese a la diversificación de actividades.
Los investigadores subrayan que una adecuada gestión de las expectativas, mediante información previa clara y una buena interpretación durante la actividad, puede reducir la frustración cuando los avistamientos son limitados y evitar conductas que comprometan el bienestar animal, como presionar para realizar acercamientos excesivos.
Asimismo, destacan la importancia de reforzar la educación ambiental a bordo y garantizar el cumplimiento de las normativas de aproximación, así como adaptar la gestión del avistamiento de cetáceos a cada contexto local para equilibrar la experiencia turística con la conservación marina.
EFEbrr/acp