Las Palmas de Gran Canaria, 3 sep (EFE).
– Cientos de epidemiólogos de España y Portugal han guardado un minuto de silencio por las víctimas del conflicto de Gaza, en un acto en el que el director general de Salud Pública, Pedro Gullón, ha exigido frenar el genocidio de Israel en la Franja de Gaza, hoy por hoy el mayor desafío de salud pública.
Por delante del cambio climático, y «por las muertes que produce, el mayor reto que tenemos en salud pública en el siglo XXI es el genocidio que está cometiendo Israel al pueblo de Palestina; es un punto de vista ético y las personas que defendemos la salud de las personas no podemos estar callados ante ello», ha resaltado el director general de Salud Pública y Equidad del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón.
Lo ha hecho en la inauguración de la XLIII Reunión Anual y el XX Congresso da Associação Portuguesa de Epidemiología (APE), que ha arrancado precisamente con un minuto de silencio por las miles de víctimas que ha dejado en 22 meses este conflicto armado para exigir, en palabras el cese de la violencia.
Gullón ha querido trasladar a la población palestina la solidaridad de los epidemiólogos españoles y lusos ante lo que ha calificado de «genocidio etnocidio y ecocidio por Israel».
Por ello, ha exigido un alto el fuego inmediato y el paso de la ayuda humanitaria, la reconstrucción y acceso a infraestructuras y recursos materiales y humanos que «garanticen la equidad, la salud global y el cese de la violencia», así como la liberación de los rehenes secuestrados.
Bajo el lema «Ética, hábito de vida y acción en Salud Pública», las dos sociedades científicas reúnen hasta el viernes a más de 800 expertos en distintas disciplinas para tratar, en más de un millar de comunicaciones orales, los principales desafíos en este campo como el tabaquismo, la salud mental, la obesidad, hábitos de vida o las enfermedades transmisibles y crónicas.
Pero también se abordará el modo en el que se hacen las investigaciones, la manera de generar conocimiento científico y cómo se comunican sus resultados a la población, ha señalado, por su parte, Alberto Urbano, presidente del comité científico de esta reunión.
«Hoy es fundamental poner en valor el tomar decisiones basadas en la evidencia científica y también en la transparencia», como bien dejó patente la pandemia de covid-19, ha apuntado, por su parte, la consejera de Salud de Canarias, Esther Monzón.
La consejera ha destacado la apuesta que está haciendo Canarias por poner en marcha una Agencia Canaria de Salud Pública ante la «complejidad de equilibrar libertades individuales, la protección de salud pública y la prevención de la enfermedad».
«Es un proyecto con autonomía y con capacidad para atraer talento y gestionar recursos con flexibilidad y responder con rapidez ante emergencias sanitarias» porque, ha concluido, «las enseñanzas de la pandemia, que también las hubo, aconsejan contar con sistemas de vigilancia robustos, que aporten datos pertinentes, integrados y, desde luego, oportunos para poder fundamentar nuestras decisiones».
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