Las Palmas de Gran Canaria, 28 ene (EFE).
– Impulsar los hábitos saludables y el recurso a la medicina como herramienta preventiva antes que como cura es la fórmula por la que apuesta el Gobierno de Canarias frente a su población más longeva cada vez, ya que «el gasto en sanidad no lo podemos seguir incrementando», según ha dicho este miércoles su consejera Esther Monzón.
Y es que «cerca del 40 % del presupuesto de Canarias se destina a Sanidad», ha apuntado la responsable de ese departamento, precisando que se trata de un montante de 4.
833 millones de euros al año que hace que «la esperanza de que el gasto se pueda incrementar es muy bajita» en ese área, pese a la tendencia a crecer de la demanda asistencial de una ciudadanía envejecida en buena medida.
Razón por la cual, la consejera de Sanidad, en un coloquio celebrado con motivo de la presentación de los resultados del informe ‘Séniors y salud en España’, ha compartido las tesis de los responsables del estudio, hecho por la Fundación Mapfre, de que en Canarias, como en España en conjunto, «es fundamental promover el envejecimiento saludable».
Ya que actualmente en el país «más de la mitad de la población tiene más de 45 años» y la prevalencia de los mayores frente a los jóvenes es ascendente, ha destacado en un acto llevado a cabo en Las Palmas de Gran Canaria Eva Arranz, jefa de Programas de Sensibilización en Salud de Fundación Mapfre.
En esa coyuntura, pretender que se destine más dinero a sanar dolencias que pueden aparecer con los años pero no solo como consecuencia de la edad sino, a menudo, también a causa de no cuidarse adecuadamente, no es realista, al entender tanto de Eva Arranz como de Esther Monzón.
Consejera que, como alternativa, ha dicho apostar por «no seguir poniendo la tirita en la herida, sino evitar las heridas».
Una máxima que ha explicado que se plasma en planes de trabajo e iniciativas como la creación de un departamento específico para el seguimiento de la población con patologías crónicas de las islas, impulsado bajo su mandato, o la generalización en aumento de los controles destinados a la detección precoz de determinados males, como el cáncer de mama o el de colon.
Medidas todas ellas que contribuyen a evitar que las personas mayores acaben por contraer enfermedades con tratamientos complejos y económicamente costosos.
Al tiempo, Esther Monzón ha respaldado como otro elemento acorde a sus planteamientos el impulso del envejecimiento saludable con la complicidad de la población, buscando que asuman hábitos de vida sanos y abandonen costumbres perjudiciales para el organismo.
En concreto, dormir de manera regular lo suficiente, 7 u 8 horas diarias, hacer actividad física de manera cotidiana y de manera intensa al menos dos días por semana, no fumar, no emplear sustancias tóxicas y no consumir alcohol o hacerlo de forma moderada y ocasional, así como someterse a revisiones médicas al menos una o dos veces al año.
Normas todas ellas que cumple buena parte de la ciudadanía que supera los 55 años, objeto del estudio ‘Séniors y salud en España’, que, partiendo de encuestas a 2.
596 personas de distintas zonas del país escogidas como muestra representativa, concluye, en todo caso, que el estado de ese segmento de población es, en líneas generales, bueno.
En la medida en que quienes tienen entre 55 y 75 años en Canarias evalúan su salud física, de media, con 7,4 puntos sobre 10, en niveles muy similares al contexto de España en conjunto, donde sea nota sube pero apenas, hasta 7,5 puntos, conforme a sus datos.
Que, no obstante, revelan que entre esas personas la percepción de la salud emocional desciende en el archipiélago hasta 4,3 puntos de 10, ligeramente por debajo también del promedio estatal, que llega a 4,4, algo que «subraya un claro desequilibrio entre ambas dimensiones», según el informe de Fundación Mapfre.
Cuyo peor resultado, en lo que se refiere a Canarias, es que, globalmente, la población sénior de las islas otorga a su bienestar una nota media de 6,8 sobre 10, «claramente por debajo de la media nacional, que alcanza los 7,2», destaca.
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