Santa Cruz de Tenerife, 21 abr (EFE).
– La Fiscalía y la acusación particular han reducido de 110.
000 euros a 74.
000 la cantidad reclamada a la exasesora de una empresa cuyo actual jefe, hijo del anterior, la acusaba de apropiarse de la primera cantidad aprovechándose de que el anterior responsable estaba enfermo y residía en el extranjero.
En el juicio oral celebrado en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, la acusada dio cuenta de las diversas partidas por las que le preguntaba el fiscal y mantuvo en varias ocasiones que no sabe por qué le presentaron esta querella, porque siempre tuvo excelentes relaciones con el anterior jefe y que su único error fue no ser más precavida.
Por ejemplo, habló de 25.
000 euros que extrajo de su propia cuenta porque se lo pidió el director fallecido y que entregó en efectivo en presencia de su hijo, hoy denunciante, pero éste sólo recordaba que durante una cena le había dado a su padre un dinero pero no sabe cuánto.
Señaló que el dueño siempre tuvo plena confianza en ella, por lo que atribuye la denuncia a las peleas que existían con el hijo y a “un cambio de criterio en la empresa” frente a Hacienda por lo que cuatro años tras el fallecimiento se presentó la querella.
Aseguró que el padre del denunciante estaba al tanto de todos los movimientos que se hacían, que hubo dificultades cuando las sociedades que estaban en el extranjero debían operar en Canarias y que en varias ocasiones tuvo que hacerse cargo de sus disoluciones.
Ha insistido en que pese a haber tenido poderes, jamás se apropió de cantidad alguna y se limitó a cobrar 10.
000 euros al año.
El denunciante señaló que habían acudido a los tribunales después de ver el resultado de una auditoría y una inspección de Hacienda pero aceptó que no estaba al tanto de las operaciones que se llevaban a cabo desde la empresa de su padre.
El juicio continuará en una próxima sesión con el fin de poder analizar todas las periciales a la vez dado que algunas se presentaron a última hora y acordó estudiar en su momento la alegación de que la causa sea nula porque el fiscal incumplió los plazos.
En su relato la Fiscalía cree que la procesada se aprovechó de la confianza que el perjudicado había depositado en ella, razón por la que la eligió para representar a la empresa, contratándola además como asesora fiscal.
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