Las Palmas de Gran Canaria, 25 nov (EFE).
– Un total de 34 familias ganaderas de Gran Canaria pastorearán montes y cauces públicos para reducir la biomasa susceptible arder en los incendios de verano a través de la acción de las conocidas popularmente como las “ovejas y cabras bombero”, informa el Cabildo de la isla.
Se trata de un proyecto con el objetivo de reducir la carga de vegetación mediante el uso retribuido a los ganados, una medida de gestión del territorio integrada en la estrategia Gran Canaria Mosaico con la que se pretende preparar la isla frente de los grandes incendios forestales.
Los pastores que participen en este servicio ambiental recibirán una remuneración económica en función de las hectáreas de vegetación consumidas y la importancia estratégica de la zona pastoreada.
El sistema de pago tiene en cuenta el tipo de vegetación, o si se trata de una zona preferente estratégica, el grado de cumplimiento o la superficie total pastoreada, entre otras variables.
De esta manera, un pastoreo con una vegetación de pastizal y en lugar no estratégico tendrá un pago de 40 euros por hectárea pastoreada, frente al pastoreo por cauce de barranco, con la eliminación de cañaveral en zonas estratégicas, cuyo pago alcanza los 180 euros por hectárea.
En la convocatoria de este año, tramitada por Gesplan por encargo del Cabildo, se ofertaron en total 59 superficies a pastorear de las que finalmente se adjudicaron 46.
En total se gestionarán con ganados un total de 2.
269 hectáreas de superficie con un presupuesto anual de 124.
270,72 euros.
En la convocatoria de 2024 se adjudicaron 45 lotes, con una superficie de 2.
056 hectáreas.
Este año se ha aumentado en 176 hectáreas la superficie susceptible de ser pastoreada, lo que supone un incremento del 8,4% respecto al año anterior.
Para que el pastoreo sea una actividad controlada, se tiene en cuenta las cargas ganaderas y las especies de flora protegidas.
Para ello, las cabras y ovejas disponen de collares GPS facilitados por el Cabildo que permiten localizar los ganados en tiempo real, cuantificar la intensidad del pastoreo y estudiar la compatibilidad de la actividad con los espacios naturales protegidos por un equipo de investigación de la Universidad de La Laguna.
Gran Canaria Pastorea cuenta además con la participación de una cuadrilla de profesionales de Gesplan que desbroza matorrales y cañaverales para facilitar el acceso a los ganados.
A su vez, instalan vallados individuales a los árboles pequeños, para hacer compatible el pastoreo con las repoblaciones forestales y así salvaguardarlas del fuego.
Esta colaboración entre la administración y las familias ganaderas fomenta que se mantengan las actividades económicas tradicionales y se generen nuevas oportunidades de desarrollo rural, que crean un mosaico de parcelas agrícolas y ganaderas que ponen obstáculos a la propagación del fuego.
EFEas