Gran Canaria busca adaptarse a la subida del mar y reducir impactos de la erosión costera

Las Palmas de Gran Canaria, 16 abr (EFE).

– Un proyecto coordinado por el Consejo Insular de Energía del Cabildo de Gran Canaria trabaja para encontrar una solución de adaptación a la subida del mar y reducir los impactos de la erosión costera sin interferir en la calidad de las olas.

Denominado Life COSTAdapta, se trata de un proyecto europeo de investigación y desarrollo, que está trabajando en la actualidad en los prediseños del proyecto piloto demostrador, usando como referencia la costa de San Felipe y teniendo en cuenta las previsiones de que la playa se reduzca entre el 20 % y 94 % en las próximas décadas, ha indicado el Cabildo este miércoles en un comunicado.

«El proyecto no eliminará ni alterará significativamente la dinámica del oleaje, para absorber parte de su energía y reducir, mediante la reconceptualización de los charcos de marea, el impacto erosivo en la costa y en los elementos situados en tierra, de manera similar a sistemas naturales como arrecifes, bancos de arena o bermas de callao», ha detallado la Institución insular en la nota.

El consejero de Medio Ambiente del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, ha trasladado tranquilidad a los diferentes colectivos que podrían verse afectados, como vecinos y surfistas, «porque cualquier posible alteración en la hidrodinámica será analizada en detalle a través de modelizaciones y estudios ‘in situ’».

Estos estudios, ha agregado, incluirán «levantamientos topográficos con drones y técnicas adaptadas a estas necesidades, realizados en distintos momentos del año y a lo largo de varios años para asegurar un equilibrio adecuado entre la protección costera y la conservación de los diferentes usos del litoral y prácticas deportivas».

El consejero ha defendido que «la situación actual resalta la importancia de adoptar medidas blandas y preventivas frente a los fenómenos costeros adversos», ya que «a día de hoy, contamos con la posibilidad de implantar soluciones que mitiguen la erosión y protejan la línea de costa sin recurrir a grandes obras» y «dejar de actuar ahora podría derivar en la necesidad futura de implementar infraestructuras más duras que requieran de una mayor inversión».

El proyecto cuenta con una duración de siete años y un presupuesto total de 3.

409.

864 euros, 2.

045.

818 de los cuales han sido aportados por la Unión Europea a través del Programa Life.

El presupuesto de ejecución del demostrador en el que se trabaja actualmente asciende a 746.

904 euros, con el 60 % financiado por la UE y el 40 % por el Cabildo de Gran Canaria.

El proyecto cuenta, además, con el apoyo de siete socios: la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC), la Universidad de Cantabria (UC); INGECID, Investigación y Desarrollo de Proyectos, Raley Estudios Costeros, ECOncrete AQUA, Fundación Canaria para el Reciclaje y Desarrollo Sostenible y Fundación Finnova.

EFEmrgz/jmr