Santa Cruz de Tenerife, 13 feb (EFE).
– Los grupos políticos del Parlamento de Canarias han coincidido este viernes en defender la pesca artesanal del atún rojo con caña frente a un proyecto de la empresa Canarias Seafood, que ha planteado una prueba «piloto» para capturar 500 toneladas de túnidos mediante arrastre y posterior engorde.
Durante la comisión de Agricultura, Pesca, Ganadería y Soberanía Alimentaria del Parlamento, el administrador único de Canarias Seafood, José Manuel González, ha cuestionado que el archipiélago pueda progresar si se mantienen las técnicas artesanales de pesca y ha dicho que el progreso no depende de conservar las tradiciones.
En ese sentido, ha recordado que Canarias cuenta con una cuota de atún rojo cercana a las 540 toneladas y que en los pasados años apenas se superaron las 125, unos datos que contrastan con la explotación que se realiza en otras comunidades autónomas como Cataluña o Andalucía, o el volumen de túnido que recoge Marruecos, que supera las 3.
800 toneladas.
«Lo que queremos es que Canarias no sea un parque temático donde se pesca como hace 100 años», ha resumido González, que ha aseverado haberse gastado cerca de 130.
000 euros en los estudios ambientales para hacer viable su propuesta, que según ha asegurado cuenta con el visto bueno del Ministerio de Agricultura y de instituciones vinculadas con la protección el atún rojo.
¿Proyecto científico o industrial?Por parte de los grupos el más crítico con el plan del empresario ha sido Mario Cabrera, de Coalición Canaria, que ha acusado a Canarias Seafood de venir «con el cuento» de Marruecos, y ha comparado su narrativa respecto al país vecino con la de las prospecciones petrolíferas y el volumen de empleo que supuestamente iban a generar.
Cabrera ha cuestionado el volumen del proyecto y ha señalado que si de verdad tiene vocación científica y es una prueba «piloto» 500 toneladas demuestran que es en realidad un proyecto industrial.
«No tenemos que comernos todo el atún.
No le escucho hablar del cerco, de sus consecuencias o de que esté prohibido.
Nada aparece en el documento.
Que Marruecos esquilme nuestro litoral no significa que debamos hacer lo mismo.
Lo que hay que exigir a Europa es poner control a eso», ha subrayado el diputado majorero, que ha agregado que hay consenso en el sector pesquero en rechazar el proyecto, algo que «rara vez sucede».
Respecto a la llamada de que Canarias sea «puntera», Cabrera ha dicho que ya lo es, en términos de sostenibilidad: «Un anzuelo, un hombre, una caña, un atún», ha añadido.
Peligros ambientalesTambién ha mencionado los peligros ambientales de contaminación de las macrogranjas marinas y las consecuencias ambientales para las poblaciones de cetáceos, y ha señalado que para el arrastre de diez atunes se calcula que se deben cercar más de 100 delfines, algo que tampoco aparece recogido en el documento de Canarias Seafood, según Cabrera.
«No se puede pasar de los artesanos a usar el arte del arrastre, prohibido, meter los atunes en una jaula, alimentarlos con caballas durante 10 años y terminar comiendo ese atún después de una década», ha lamentado Cabrera, un extremo que ha sido desmentido por González, que ha matizado que el engorde del atún con caballa se produciría durante solo tres meses y que el cliente final no es el mercado canario, sino el asiático y el estadounidense.
Por Nueva Canarias, Luis Campos ha cuestionado la base científica del proyecto y ha acusado al empresario de centrarse más en el aprovechamiento económico de la cuota que en la parte del conocimiento que generaría el proyecto.
«Si el verdadero elemento es el conocimiento, la investigación y la ciencia, el énfasis que ha puesto es en la visión comercial», ha señalado Campos, que ha señalado que es legítimo en el caso de un empresario, pero que los grupos parlamentarios siempre han defendido el modelo artesanal.
Ha admitido también sorpresa respecto al volumen propuesto por el empresario y ha afirmado que su grupo no compartirá el uso del cerco en aguas canarias.
Diálogo con el sectorDel PP, Juan Manuel García Casañas ha reconocido que la cuota del atún «ha tenido sus altibajos» pero que en estos años se ha consolidado una estrategia «que ha dado de comer y cuidado de este recurso».
Sin embargo, ha calificado que el proyecto aporta datos valiosos para mejorar la gestión pesquera y garantizar la sostenibilidad de la pesca de atún, pero ha pedido transparencia e involucrar al sector pesquero artesanal, con el que debe haber diálogo, ha indicado.
«Dicen ustedes que es una acción temporal, limitada y sin perjuicios, pero es lógico que haya dudas en el sector pesquero.
Puede ser interesante si se aborda de manera transparente y desde el punto de vista de la sostenibilidad y el mantenimiento de la pesca artesanal en Canarias», ha concluido Casañas.
Del PSOE, Manuel Fumero ha dicho que el documento de la empresa les plantea «muchas dudas» y ha cuestionado el volumen de los kilos de captura necesario, pero lo ha calificado como «innovador para Canarias».
Retirar disponibilidad al pescador artesanalRaúl Acosta, de la Agrupación Herreña Independiente, ha sido también crítico con el empresario y ha defendido un modelo que, ha dicho, funciona en El Hierro.
«500 toneladas no es una muestra de laboratorio.
Es una muestra comercial.
Usted trae un modelo industrial encubierto que busca la rentabilidad a costa del sector pesquero», ha dicho Acosta, que ha cuestionado la posibilidad de que el proyecto tenga interés científico.
«¿Qué datos biológicos se requieren para capturar el pez, encerrarlo en una jaula, engordarlo artificialmente y venderlo? Eso no tiene nada que ver con la biología marina.
Es un estudio de mercado directo para acuicultura industrial de túnidos en Canarias», ha ahondado.
También ha apuntado que si se capturan los cardúmenes antes de que lleguen a las costas canarias o los acorralan para engorde están retirando esa disponibilidad al pescador artesanal.
«El atún canario se pesca con caña uno a uno, ese es el sello de calidad y creo que no merece ser sacrificado por un experimento mercantil», ha concluido.
De la Agrupación Socialista Gomera, Melodie Mendoza ha dicho que su grupo tiene una actitud de escucha frente a este proyecto, pero también de exigir garantías, y ha calificado la pesca artesanal como parte del patrimonio común y la identidad de Canarias.
«Que se llame piloto o experimental no quita el debate que se genera», ha apuntado Mendoza.
«No nos traten como si fuéramos extranjeros»En su último turno, y tras las críticas de los grupos, el administrador de Canarias Seafood ha lamentado la postura de la mayoría de grupos y ha afirmado que «aunque ustedes digan que el sector artesanal es una maravilla, no es cierto, nosotros no somos noruegos, somos canarios y también vivimos la realidad de este sector».
«No nos traten como si fuéramos extranjeros.
Somos españoles y canarios.
Esto se hace en toda la cuenca mediterránea y en otras comunidades.
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¿Qué pasa? ¿Que por ser canarios no podemos ejercer esa actividad? ¿Así se defienden los intereses de Canarias, dejándonos en la prehistoria mientras los demás avanzan?», se ha preguntado.
Ha apostillado que el progreso no tiene nada que ver con preservar las tradiciones y ha pedido a Mario Cabrera que no le dé lecciones de canariedad ni le acusa de querer destruir costumbres: «Me ofende mucho que se nos trate así», ha declarado González.
«Como es una empresa canaria originaria de La Gomera todo son pegas.
Es torticero decir que vamos a esquilmar el mar», ha concluido el empresario.
EFEcmg/asd(foto)