Juzgan a un hombre al que se piden 12 años, acusado de violar a su hija desde que era niña

Santa Cruz de Tenerife, 20 ene (EFE).

– La Audiencia de Santa Cruz de Tenerife ha juzgado este martes a un hombre para el que se piden 12 años de cárcel, acusado de haber violado de forma continuada a su hija, desde que esta tenía 12 hasta que se fue de casa, con 17.

La joven ha relatado al tribunal que los abusos que atribuye a su padre comenzaron en 2013, en forma de tocamientos, y luego se convirtieron en violaciones con penetración casi cada semana.

La hija del procesado ha explicado que no se decidió antes a denunciar porque su progenitor le prometió que nunca más la iba a agredir y le dijo que «estaba mal de la cabeza».

Ella se lo creyó, pero los abusos se repitieron.

ha añadido.

Tampoco entonces lo contó, ya que asegura que su padre la amenazaba con darle una paliza o ingresarla en un centro de menores.

La joven ha relatado que, hasta que pasados cuatro años se lo contó a su hermano mayor, se había prometido interiorizar los abusos porque se sentía «asqueada por la culpa y vergüenza».

En su declaración, el padre ha negado las acusaciones y ha situado el origen del enfrentamiento con su hija en su negativa a que ella mantuviera relaciones con un novio mayor de edad, por lo que le prohibió usar el móvil y le impuso algunas restricciones que nunca llegó a aceptar de buena gana.

En la ronda de testigos, dos hermanos de la denunciante han cuestionado su testimonio, porque sostienen que tiene tendencia a mentir.

Ambos han manifestado que jamás observaron nada extraño en la vivienda familiar, una casa de apenas 50 metros cuadrados situada en la localidad del norte de Tenerife.

«Nunca la creí ni vi nada raro», ha señalado el hermano mayor, para quien la relación entre todos era buena menos cuando el padre bebía y consumía droga y se ponía a veces violento.

El más pequeño confesó que al enterarse le sorprendió: «Nunca vi, ni me dijo nada, es algo que no tiene sentido, ni siquiera llegué a sospechar lo más mínimo».

Los peritos constataron que la joven sufre secuelas de una experiencia traumática pero no pueden concretar si se debe exactamente a un posible abuso sexual o a otros episodios que sufrió durante esa época de su vida como la muerte de un amigo, maltratos y el abandono de la madre.

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