La Guardia Civil incauta en Gran Canaria 19 especies exóticas, algunas de ellas invasoras

Las Palmas de Gran Canaria, 1 jun (EFE).

– La Guardia Civil ha intervenido 19 animales exóticos vivos en una vivienda del municipio de Santa Brígida, en Gran Canaria, por un presunto delito contra la flora y la fauna, al tratarse de especies cuyo comercio está restringido o prohibido en Canarias, estando algunas de ellas catalogadas como especies invasoras.

La actuación se llevó a cabo el pasado mes de abril, en el marco de la denominada Operación ‘Leaks’, cuando agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) registraron un inmueble situado en el municipio grancanario, dentro del Espacio Natural Protegido de Tafira, ha informado este lunes la Comandancia de Las Palmas.

Durante el registro, los agentes localizaron una habitación donde se encontraban reptiles y anfibios de origen tropical mantenidos en terrarios y recipientes de plástico.

Entre los animales intervenidos había iguanas, varias especies de camaleones y gecos, dragones barbudos y ranas tropicales.

Parte de estos ejemplares están incluidos en el Convenio CITES, que regula el comercio internacional de especies amenazadas, mientras que otros figuran como especies exóticas invasoras en Canarias, por el riesgo que suponen para la biodiversidad del archipiélago.

Un informe emitido por la Fundación Neotrópico, dedicada a luchar contra el establecimiento de especies exóticas, potencialmente peligrosas o invasoras en el medio natural, rural y urbano mediante su retirada in vivo, así como al rescate y rehabilitación de fauna silvestre, confirmó que ninguno de los 19 animales tenía microchip identificativo.

Además, el análisis de las especies determinó la presencia de cinco ejemplares cuyo comercio está controlado: dos iguanas comunes –catalogadas como especies exóticas invasoras en Canarias–, un camaleón pantera y dos camaleones de Jackson.

Los agentes constataron también que al menos tres parejas de los animales intervenidos eran reproductoras y que una de las hembras se encontraba en estado de gestación, una circunstancia que «podría generar un riesgo para el equilibrio de la biodiversidad en caso de pérdida, escape o liberación en el medio natural», indica el comunicado.

Según la Guardia Civil, los hechos podrían ser constitutivos de delitos contra la flora y la fauna recogidos en los artículos 333 y 334 del Código Penal.

Además, al encontrarse la vivienda dentro de un espacio natural protegido, se ha informado a la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias para que realice la correspondiente valoración técnica y ambiental.

La intervención tuvo como objetivo principal proteger a los animales, evitar su posible desaparición o liberación incontrolada y salvaguardar el entorno natural mientras continúan las actuaciones judiciales y administrativas, ha especificado la Guardia Civil.

El caso ha sido puesto en conocimiento de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia en funciones de guardia de Las Palmas de Gran Canaria.

EFEmrgz/cas