Santa Cruz de Tenerife, 9 jul (EFE).
– El proyecto Resilcrops que lidera el IPNA-CSIC ha sido seleccionado por el programa Interreg Atlantic Area 2021-2027, con lo que se dotará con 2,6 millones de euros a esta iniciativa que busca un modelo agrícola más resiliente y sostenible mediante el uso de bioestimulantes naturales derivados de algas y microorganismos.
Se trata de uno de los 24 proyectos aprobados en la tercera convocatoria del programa Interreg Atlantic Area 2021-2027, una iniciativa europea que promueve la cooperación transnacional para abordar desafíos compartidos en las regiones del área atlántica, según ha informado este miércoles el IPNA-CSIC en una nota.
La aprobación se confirmó durante la reunión del comité de seguimiento celebrada el 3 de julio en Galway, Irlanda, donde se ratificó una inversión de 55 millones de euros.
De las 80 solicitudes recibidas, 24 fueron seleccionadas por su excelencia y alineación con las prioridades en innovación azul y competitividad; medio ambiente azul y verde; y turismo y cultura azul sostenible y social.
Resilcrops se enmarca en la prioridad de medio ambiente azul y verde, bajo la cual se aprobaron 13 proyectos con un valor estimado de 31,6 millones de euros.
Estas iniciativas abordan retos como el desarrollo de energías renovables marinas, la conservación de la biodiversidad, el monitoreo oceánico, la prevención de riesgos costeros y la mejora de la calidad ambiental en zonas portuarias y costeras.
Resilcrops se desarrollará durante los próximos tres años y aspira a transferir sus resultados a agricultores, cooperativas y administraciones públicas, fortaleciendo así la resiliencia alimentaria de la región atlántica frente al cambio climático.
Estas soluciones innovadoras y sostenibles ayudarán a proteger los cultivos frente a factores de estrés como plagas, sequías o cambios extremos de temperatura, contribuyendo al mismo tiempo a una economía circular.
Además, al abordar los retos específicos de cada región, este proyecto permitirá que el área atlántica se adapte al cambio climático y garantice un suministro de alimentos seguro y sostenible para el futuro, añade el organismo científico.
Al respecto Andrés Borges, investigador del IPNA-CSIC y coordinador de Resilcrops, afirma que el objetivo es ofrecer una alternativa sostenible para la protección de cultivos que no solo mejore su resistencia ante el cambio climático, sino que además fomente el uso de recursos naturales locales y la economía circular en el entorno agrícola.
El consorcio de Resilcrops está formado por socios de cuatro países atlánticos: España, Portugal, Francia e Irlanda, y también participan nueve beneficiarios, entre ellos ocho universidades y centros de investigación y la empresa francesa Polymaris, especializada en bioestimulantes marinos.
Por parte de España, además del IPNA-CSIC que lidera el proyecto, también participan la Universidad de La Laguna (ULL) y el Instituto de Productos Lácteos de Asturias (IPLA-CSIC).
Además, colaboran como socios asociados el Cabildo de Tenerife y la organización agrícola Coplaca.
Andrés Borges también ha resaltado que “este tipo de proyectos son fundamentales para posicionar a Tenerife como un territorio de referencia en innovación agroambiental” y servirán para contribuir “al desarrollo rural sostenible y a la transición de los productores locales hacia una agricultura más verde”.
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