Santa Cruz de Tenerife, 25 may (EFE).
– Un estudio en el que participa la Universidad de La Laguna (ULL) sobre los psicofármacos más utilizados en la población infantil y juvenil subraya la importancia de un abordaje multidisciplinar en el tratamiento de los trastornos mentales en estas edades, que debe integrarse en un programa terapéutico multimodal.
El trabajo señala que, a diferencia de lo que ocurre en la población adulta, el tratamiento de los trastornos mentales en la infancia y la adolescencia recae en equipos formados por psiquiatras, psicólogos y pediatras, que realizan un seguimiento coordinado de los pacientes, según ha informado este lunes la ULL en un comunicado.
Este enfoque, según los investigadores, debe formar parte de un programa terapéutico más amplio que incluya intervenciones educativas, psicopedagógicas y psicológicas, adaptadas a las necesidades específicas de cada menor.
El estudio, publicado en la revistaAnales de Pediatríabajo el títuloPsicofármacos en Pediatría, está liderado por el investigador de Psiquiatría de la ULL Pedro Javier Rodríguez Hernández y analiza el uso creciente de psicofármacos en niños y adolescentes en España.
La investigación advierte de que el aumento de problemas de salud mental en este grupo ha provocado un incremento de las prescripciones, lo que hace necesario conocer con mayor precisión qué medicamentos se utilizan y cómo se diferencian de los empleados en adultos, así como evaluar su seguridad en un cerebro en desarrollo.
El trabajo identifica tres grandes grupos de fármacos de uso más frecuente: los tratamientos para el TDAH, los antidepresivos para depresión y ansiedad, y los medicamentos utilizados en trastornos de conducta.
Los autores insisten en que la prescripción en edad pediátrica debe realizarse siempre dentro de un plan individualizado, con reevaluaciones periódicas y coordinación entre especialistas para ajustar el tratamiento y garantizar objetivos terapéuticos claros.
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