Santa Cruz De Tenerife, 1 jul (EFE).
– El consejo de gobierno de la Universidad de La Laguna ha aprobado este miércoles un reglamento que regula el uso de dispositivos detectores de radiofrecuencia y campo magnético por parte del profesorado durante la vigilancia de las pruebas de evaluación de la institución académica.
La norma, aprobada por 23 votos favorables y 7 abstenciones y presentada por el vicerrector de Docencia, José Manuel García Fraga, se refiere a todos los exámenes de carácter presencial, oral o escritos, celebrados en la institución, según ha indicado el centro docente en un comunicado.
Su propósito es favorecer la igualdad de condiciones entre el estudiantado, al tiempo que garantizar la equidad de los procesos evaluativos y reforzar la integridad académica del centro universitario.
El objetivo es identificar la existencia de transmisiones inalámbricas que indican la presencia de emisiones compatibles con dispositivos electrónicos de comunicación.
Se trata de un uso de carácter estrictamente preventivo y disuasorio que garantiza en todo caso la mínima intervención, el respeto a la dignidad personal y la garantía de los derechos del estudiantado.
De hecho, los dispositivos regulados en esta normativa son equipos pasivos que no emiten señal de potencia significativa, no inhiben ni interfieren comunicaciones ni registran contenidos.
La Gerencia de la institución académica sacará a concurso la adquisición de estos detectores para su puesta a disposición en los centros, mientras que el Vicerrectorado de Agenda Digital autorizará la homologación de los diferentes modelos y será la Secretaría General la encargada de tramitar los expedientes disciplinarios que se deriven del incumplimiento de esta norma, considerada como una falta grave.
El mismo texto indica que, con carácter previo a la realización de la prueba, el profesorado informará de la existencia de estos mecanismos de control, explicando incluso su funcionamiento e inocuidad para otros fines.
Cuando el detector evidencie indicios de la posible utilización de un dispositivo no permitido, el docente podrá verificar dicha circunstancia mediante la aproximación del detector al puesto del estudiante afectado, de forma discreta, sin interrumpir el examen de los demás asistentes.
De persistir la detección de la señal, continúa el texto, se cambiará de sitio al alumno y se verificará de nuevo, para lo que se le pedirá que exhiba los objetos que porta o que tiene a su alcance, y respetando en todo momento su dignidad y privacidad.
La norma prohíbe la realización de registros corporales o inspecciones físicas al alumnado y, si se detecta un dispositivo electrónico de comunicación no autorizado, se identificará el tipo y su estado, y se dejará constancia en el acta de incidencias, con la posibilidad de retirada del examen.
El consejo de gobierno ha autorizado asimismo que, mientras se realizan las inversiones necesarias en algunos espacios de cafeterías universitarias, se pongan en marcha servicios de autobar que de forma temporal cubran esta necesidad.
Uno estaría ubicado en el edificio de la Facultad de Derecho y de Ciencias Sociales y de la Comunicación y otro en la Facultad de Enfermería, al que también acudiría el personal de Medicina, dado que ese espacio también se encuentra en obras.
EFEasd